sábado, 11 de agosto de 2012

El Último Discurso de Salvador Allende


Último Discurso
[Discurso: Texto completo]
Salvador Allende*
Santiago de Chile
11 de septiembre de 1973
7:55 A.M. Radio Corporación
Habla el presidente de la República desde el Palacio de La Moneda. Informaciones confirmadas señalan que un sector de la marinería habría aislado Valparaíso y que la ciudad estaría ocupada, lo que significa un levantamiento contra el Gobierno, del Gobierno legítimamente constituido, del Gobierno que está amparado por la ley y la voluntad del ciudadano.
En estas circunstancias, llamo a todos los trabajadores. Que ocupen sus puestos de trabajo, que concurran a sus fábricas, que mantengan la calma y serenidad. Hasta este momento en Santiago no se ha producido ningún movimiento extraordinario de tropas y, según me ha informado el jefe de la Guarnición, Santiago estaría acuartelado y normal.
En todo caso yo estoy aquí, en el Palacio de Gobierno, y me quedaré aquí defendiendo al Gobierno que represento por voluntad del pueblo. Lo que deseo, esencialmente, es que los trabajadores estén atentos, vigilantes y que eviten provocaciones. Como primera etapa tenemos que ver la respuesta, que espero sea positiva, de los soldados de la Patria, que han jurado defender el régimen establecido que es la expresión de la voluntad ciudadana, y que cumplirán con la doctrina que prestigió a Chile y le prestigia el profesionalismo de las Fuerzas Armadas. En estas circunstancias, tengo la certeza de que los soldados sabrán cumplir con su obligación. De todas maneras, el pueblo y los trabajadores, fundamentalmente, deben estar movilizados activamente, pero en sus sitios de trabajo, escuchando el llamado que pueda hacerle y las instrucciones que les dé el compañero presidente de la República.
8:15 A.M.
Trabajadores de Chile:
Les habla el presidente de la República. Las noticias que tenemos hasta estos instantes nos revelan la existencia de una insurrección de la Marina en la Provincia de Valparaíso. He ordenado que las tropas del Ejército se dirijan a Valparaíso para sofocar este intento golpista. Deben esperar la instrucciones que emanan de la Presidencia. Tengan la seguridad de que el Presidente permanecerá en el Palacio de La Moneda defendiendo el Gobierno de los Trabajadores. Tengan la certeza que haré respetar la voluntad del pueblo que me entregara el mando de la nación hasta el 4 de Noviembre de 1976. Deben permanecer atentos en sus sitios de trabajo a la espera de mis informaciones. Las fuerzas leales respetando el juramento hecho a las autoridades, junto a los trabajadores organizados, aplastarán el golpe fascista que amenaza a la Patria.
8:45 A.M.
Compañeros que me escuchan:
La situación es crítica, hacemos frente a un golpe de Estado en que participan la mayoría de las Fuerzas Armadas. En esta hora aciaga quiero recordarles algunas de mis pala bras dichas el año 1971, se las digo con calma, con absoluta tranquilidad, yo no tengo pasta de apóstol ni de mesías. No tengo condiciones de mártir, soy un luchador social que cumple una tarea que el pueblo me ha dado. Pero que lo entiendan aquellos que quieren retrotraer la historia y desconocer la voluntad mayoritaria de Chile; sin tener carne de mártir, no daré un paso atrás. Que lo sepan, que lo oigan, que se lo graben profundamente: dejaré La Moneda cuando cumpla el mandato que el pueblo me diera, defenderé esta revolución chilena y defenderé el Gobierno porque es el mandato que el pueblo me ha entregado. No tengo otra alternativa. Sólo acribillándome a balazos podrán impedir la voluntad que es hacer cumplir el programa del pueblo. Si me asesinan, el pueblo seguirá su ruta, seguirá el camino con la diferencia quizás que las cosas serán mucho más duras, mucho más violentas, porque será una lección objetiva muy clara para las masas de que esta gente no se detiene ante nada. Yo tenía contabilizada esta posibilidad, no la ofrezco ni la facilito. El proceso social no va a desaparecer porque desaparece un dirigente. Podrá demorarse, podrá prolongarse, pero a la postre no podrá detenerse. Compañeros, permanezcan atentos a las informaciones en sus sitios de trabajo, que el compañero Presidente no abandonará a su pueblo ni su sitio de trabajo. Permaneceré aquí en La Moneda inclusive a costa de mi propia vida.
9:03 A.M. Radio Magallanes
En estos momentos pasan los aviones. Es posible que nos acribillen. Pero que sepan que aquí estamos, por l o menos con nuestro ejemplo, que en este país hay hombres que saben cumplir con la obligación que tienen. Yo lo haré por mandato del pueblo y por mandato conciente de un Presidente que tiene la dignidad del cargo entregado por su pueblo en elecciones libres y democráticas. En nombre de los más sagrados intereses del pueblo, en nombre de la Patria, los llamo a ustedes para decirles que tengan fe. La historia no se detiene ni con la represión ni con el crimen. Esta es una etapa que será superada. Este es un momento duro y difícil: es posible que nos aplasten. Pero el mañana será del pueblo, será de los trabajadores. La humanidad avanza para la conquista de una vida mejor.
Pagaré con mi vida la defensa de los principios que son caros a esta Patria. Caerá un baldón sobre aquellos que han vulnerado sus compromisos, faltando a su palabra... rota la doctrina de las Fuerzas Armadas.
El pueblo debe estar alerta y vigilante. No debe dejarse provocar, ni debe dejarse masacrar, pero también debe defender sus conquistas. Debe defender el derecho a construir con su esfuerzo una vida digna y mejor.
9:10 A.M.
Seguramente ésta será la última oportunidad en que pueda dirigirme a ustedes. La Fuerza Aérea ha bombardeado las torres de Radio Postales y Radio Corporación. Mis palabras no tienen amargura sino decepción Que sean ellas el castigo moral para los que han traicionado el juramento que hicieron: soldados de Chile, comandantes en jefe titulares, el almirante Merino, que se ha autodesignado comandante de la Armada, más el señor Mendoza, general rastrero que sólo ayer manifestara su fidelidad y lealtad al Gobierno, y que también se ha autodenominado Director General de carabineros. Ante estos hechos sólo me cabe decir a los trabajadores: ¡Yo no voy a renunciar! Colocado en un tránsito histórico, pagaré con mi vida la lealtad del pueblo. Y les digo que tengo la certeza de que la semilla que hemos entregado a la conciencia digna de miles y miles de chilenos, no podrá ser segada definitivamente. Tienen la fuerza, podrán avasallarnos, pero no se detienen los procesos sociales ni con el crimen ni con la fuerza. La historia es nuestra y la hacen los pueblos.
Trabajadores de mi Patria: quiero agradecerles la lealtad que siempre tuvieron, la confianza que depositaron en un hombre que sólo fue intérprete de grandes anhelos de justicia, que empeñó su palabra en que respetaría la Constitución y la ley, y así lo hizo. En este momento definitivo, el último en que yo pueda dirigirme a ustedes, quiero que aprovechen la lección: el capital foráneo, el imperialismo, unidos a la reacción, creó el clima para que las Fuerzas Armadas rompieran su tradición, la que les enseñara el general Schneider y reafirmara el comandante Araya, víctimas del mismo sector social que hoy estará en sus casas esperando con mano ajena reconquistar el poder para seguir defendiendo sus granjerías y sus privilegios.
Me dirijo, sobre todo, a la modesta mujer de nuestra tierra, a la campesina que creyó en nosotros, a la abuela que trabajó más, a la madre que supo de nuestra preocupación por los niños. Me dirijo a los profesionales de la Patria, a los profesionales patriotas que siguieron trabajando contra la sedición auspiciada por los colegios profesionales, colegios de clases para defender también las ventajas de una sociedad capitalista de unos pocos.
Me dirijo a la juventud, a aquellos que cantaron y entregaron su alegrí a y su espíritu de lucha. Me dirijo al hombre de Chile, al obrero, al campesino, al intelectual, a aquellos que serán perseguidos, porque en nuestro país el fascismo ya estuvo hace muchas horas presente; en los atentados terroristas, volando los puentes, cortando las vías férreas, destruyendo lo oleoductos y los gaseoductos, frente al silencio de quienes tenían la obligación de proceder. Estaban comprometidos. La historia los juzgará.
Seguramente Radio Magallanes será acallada y el metal tranquilo de mi voz ya no llegará a ustedes. No importa. La seguirán oyendo. Siempre estaré junto a ustedes. Por lo menos mi recuerdo será el de un hombre digno que fue leal con la Patria.
El pueblo debe defenderse, pero no sacrificarse. El pueblo no debe dejarse arrasar ni acribillar, pero tampoco puede humillarse.
Trabajadores de mi Patria, tengo fe en Chile y su destino. Superarán otros hombres este momento gris y amargo en el que la traición pretende imponerse. Sigan ustedes sabiendo que, mucho más temprano que tarde, de nuevo se abrirán las grandes alamedas por donde pase el hombre libre, para construir una sociedad mejor.
¡Viva Chile! ¡Viva el pueblo! ¡Vivan los trabajadores!
Estas son mis últimas palabras y tengo la certeza de que mi sacrificio no será en vano, tengo la certeza de que, por lo menos, será una lección moral que castigará la felonía, la cobardía y la traición.


¿Quiénes grabaron las últimas palabras de Salvador Allende?



Uruguay - La banda presidencial para Mujica y un Volvo para Tabaré Vázquez...

El Carrasco feudal

"Unas palabras tan bruscas que te duelen y te llegan al alma"

Mariana Contreras

Brecha, Montevideo, 10-8-2012

http://www.brecha.com.uy/

Fue necesaria una orden de allanamiento para que los inspectores del Ministerio de Trabajo pudieran entrar a la mansión de Carrasco donde trabajaban de manera ilegal varias ciudadanas bolivianas. Era la punta de una madeja que prosiguió con una denuncia en un juzgado del crimen organizado. Brecha conversó con varias de las trabajadoras que llegaron para cumplir tareas en la casa de Nathalie Manhard y en la de su padre, Enrique Manhard, miembros de una de las familias más adineradas del país. Las trabajadoras relataron cómo son captadas en su país, las condiciones a que son sometidas en Uruguay y lo difícil de escapar cuando el mundo es tan ajeno. En el Uruguay de 2012, una historia de gente que se piensa con derecho a ser dueña de otra gente. Por suerte el Estado esta vez parece estar dando todas las garantías necesarias.

Se las había arreglado sola, siempre. Incluso cuando se fue a Buenos Aires, y también a San Pablo, a trabajar en talleres de costura, y dormía y trabajaba y comía y vivía en una pieza. Seguramente en alguna de esas maquilas tan infames como ilegales, que dos por tres son noticia en la tevé cuando se incendian, o cuando se descubre que allí trabajan cientos de migrantes irregulares por salarios miserables.

Pero esa mañana, cuando su sobrina la invitó a probar suerte en la agencia de colocación de personal llamada Verónica, Laura -así le diremos a los efectos de esta nota- aceptó. Hacía poco sus antiguos empleadores se habían mudado de La Paz a Santa Cruz y ella no los siguió porque sus hijos van al colegio en la capital boliviana. Así que decidió probar suerte. Apenas llegó, "Vero" le preguntó si quería trabajar en Uruguay. Se extrañó, pensando que le hablaban de la avenida paceña, famosa por ser lugar de venta de pescado; pero no. "De Argentina, más allá", le aclaró la dueña. "Anímate. Es una señora muy rica, paga muy bien, trata muy bien a las muchachas." Preguntó cuánto era el salario y Vero aseguró: "Quinientos dólares para empezar. El segundo mes te va a aumentar 100 y vas a ganar 600 dólares". Mientras ella sacaba cuentas y dudaba, Vero marcó un celular y lo dejó sonar un par de veces antes de cortar. Miles de quilómetros al sur, Nathalie Manhard Sasson entendió el mensaje y con presteza devolvió la llamada. Instantes más tarde boliviana y uruguaya mantenían el diálogo:

-El trato es que te voy a pagar 500 dólares. Pago muy bien. Tengo otras muchachas bolivianas ¿sabés limpiar?

-Sí, tengo certificados de trabajo.

-¿Estarías dispuesta a venir?

-No sé, es que tengo niños.

-¿Tenés a quién dejárselos?

-Con su papá o mi hermana.

Durante la conversación, "Vero me dice: '¿Para qué le dices que tienes hijos? No tengo hijos, debes decir'. Y me dice la señora: 'No hagas caso a lo que dice Vero, hacé caso a lo que yo te pregunto y contestame'. Y yo le contestaba todo: sabía limpiar, sabía de costura, porque en Buenos Aires y San Pablo he trabajado en talleres de costura. Me pidió mi teléfono pero le di el de mi hermano, porque no estaba decidida a trabajar. Vero me decía: 'Anímate, anda. Es una señora millonaria, que bien paga. No es cualquier señora, una cónsul, me dicen que es. Dicen que es bien grande, bien linda, la casa. Las otras muchachas que trabajan me dicen que es bien buena. ¿Quieres hablar con las otras?'. Hablando no voy a ganar nada. El lunes vengo si no encuentro trabajo". Y se fue.

Después, todo sucedió muy rápido. Cuando llegó a su casa, Manhard ya se había comunicado nuevamente. Horas más tarde volvió a llamarla y prometió: "Si te quedas un año no te voy a descontar el pasaje. Te voy a dar un celular, te voy a dar un chip".

"Yo debía al banco -cuenta ahora la trabajadora a Brecha-, y mi hermano y mi cuñada me decían que así pagaría más rápido. No es que 500 dólares fuera mucha plata. Son 3 mil bolivianos porque el dólar allí está muy bajito, pero me venían como anillo al dedo, como dicen. Que yo esté aquí, no gaste en mis pasajes. podía mandar un monto para mis hijos y otro para el banco". Cuando el domingo a la mañana Manhard insistió con un nuevo llamado y aseguró que había girado dinero a Vero para el pasaje, Laura decidió aceptar.

El martes al mediodía tomó el bus que la separaría de la cordillera de los Andes para, tres días después, dejarla con el mar a sus pies en Montevideo. Tomó el taxi negro y amarillo tal como "la señora" le había indicado y minutos más tarde arribó a la mansión ubicada en Américo Ilaria, entre Viña del Mar y Copacabana. Los 400 pesos del taxi los pagó la cocinera. Dejó sus cosas en la habitación, se dio un baño, e instantes después comenzó su trabajo. Enseguida su identidad comenzó a desdibujarse. A partir de ese momento era "la de la planta baja", como se llama en aquella casa a la encargada de la limpieza de ese sector. No imaginaba todo lo que viviría en los próximos meses.

En la residencia de Carrasco trabajan cuatro personas, siempre de origen boliviano (una "planta alta", una "planta baja", una niñera y una cocinera). La paciente reconstrucción que hizo el colectivo feminista Cotidiano Mujer -institución a la que se acercaron varias mujeres en busca de ayuda- permite saber hoy que al menos 12 ciudadanas de aquel país pasaron por la casa en el último año. Todas llegaron a través de la agencia Verónica, solicitadas por Nathalie Manhard. Viajaron por tierra, sin contrato, permanecieron de forma irregular en el país. Recibían 500 dólares de salario, trabajando prácticamente el doble de horas de lo estipulado por ley y con un descanso de cuatro horas semanales, nunca en fin de semana (véase recuadro).

Brecha está en condiciones de informar que Manhard también contactaba a la agencia boliviana en procura de personal doméstico para sus amigas y para sus padres (Enrique Manhard y Vivianne Sasson). Al menos en la casa de sus padres, las trabajadoras recibían un trato similar. Según el testimonio de una ex trabajadora de esa casa, el vínculo laboral en ese lugar también era a través de Nathalie. Era ella quien decidía todo lo referente al trabajo. Relatan también que, mientras su madre solía mantener un trato amable, Enrique, el padre, era parecido a su hija en la forma de dirigirse a las trabajadoras.

Otra de las constataciones es que cuando el vínculo laboral finalizaba (sea porque no aguantaban el nivel de estrés o porque Manhard decidía que no trabajaran más) eran "despachadas" (tal  es el término que utilizan) a Bolivia, incluso contra su propia voluntad. A partir de que algunas lograron permanecer en el país es que se conoció la historia.

La señora Tiqui Tiqui

"Tiqui tiqui. Acá se viene a trabajar", cuentan que decía Nathalie Manhard a sus empleadas, mientras movía ágilmente los dedos en señal de caminata. "Hasta ahora tengo en mi mente esa palabra", comenta una de ellas mientras repasa algunos de los hechos que muestran, además de las irregularidades y el incumplimiento de las leyes, un fuerte componente de racismo y clasismo por parte de la empleadora.

"Nos teníamos que parar a las 6 de la mañana y el desayuno debía estar servido a las 7 en punto. 'La comida de la casa', decían ellos, porque tienen la cocina principal y la cocina del servicio. Y la comida del personal es muy distinta a lo que ellos comen. Nos compraba carne picada común, un quilo, que tenía que durar un mes. Lo que más comíamos era polenta con pulpa de tomate o fideos hervidos con pulpa de tomate o con atún. El jardinero no estaba autorizado a comer, pero la cocinera decía 'yo tengo hijos, sobrinos', y tratábamos de cocinar algo más y le dábamos. Nuestro plato de lujo era arroz con huevo, o con pancho. Muy rara vez podíamos comer lenteja. No podíamos comer tomate, salvo que estuviera a precio bajo. No podíamos comer lechuga porque es carísima. Pero había rúcula en su huerto y podíamos comerla. El desayuno era con un paquetito de Nescafé. No podíamos tomar leche, Si era temporada de manzana compraba una bolsa para nosotras. O de naranja. Pero otra fruta no se podía comer. Ni banana ni otras cosas más. Ella decía que en todo Uruguay el trato era así. Que teníamos que comer así." Un día, enterada de que una trabajadora decía que ya no quería comer, Manhard les dijo: "Si nadie quiere comer lo que les doy aquí, pueden salir, comprarse con su plata. Hay Mc Donald's; pueden ir a comer ahí, puede ir a comer al restorán, si tienen plata". A la mala alimentación se le sumaban las extenuantes jornadas de trabajo: un promedio de 14 horas de lunes a lunes, con media hora para comer, y una hora de descanso que difícilmente podía cumplirse porque siempre había tareas para hacer. "No tenía ese tiempo", dice una trabajadora. Después de la limpieza de las habitaciones, había que ayudar en la cocina, y además "tenía que planchar. Planta alta lavaba y planta baja planchaba. Decía en la carpeta (un "manual de instrucciones" que se les entregaba a su llegada) que planta baja se hace cargo de coser, limpiar los championes a diario, bajar y subir las cosas. La misma señora nos hacía pelear. Demasiado estrés, era". Por ejemplo, dice el manual que la persona encargada de la planta baja debe, según el día de la semana, limpiar el hall de entrada y el baño de visitas, el breakfast, el comedor, el living, el lavadero, el depósito de deportes, el dormitorio y el baño de huéspedes, el depósito frente al dormitorio de servicio, el baño y el hall del escritorio, el estar, el billar, el playroom y su baño, la barbacoa, con su baño y cocina incluidos. Entre sus tareas también está tender y servir la mesa durante la comida, lavar a máquina y a mano, colgar y secar la ropa, limpiar y lustrar zapatos, guardar la ropa y el calzado. Asimismo debe ayudar a la cocinera (salvo los días que está cubriendo a la niñera) en el mantenimiento de la cocina principal ("siempre impecablemente limpia, horno, anafe, micro, heladeras, filtros, muebles, pisos").

Al principio pensaba que el trabajo en Uruguay "debe ser así". Pero un día la cocinera, que llevaba más tiempo en la casa, dijo que así no era. Eso le había comentado una profesora uruguaya que durante un tiempo frecuentó la casa. Le habló de las leyes, del descanso, de la limitación de la jornada y los beneficios que les correspondían y de los cuales no tenían noticias. Las trabajadoras no tenían a quién preguntar. No conocían a nadie en el país, no sabían a quién recurrir. Es que el trabajo migrante, cuando además es irregular, atrapa y congela. Sólo tenían cuatro horas semanales libres. Eso impedía su movilidad a lugares alejados de la residencia de Carrasco, a lo que se le suma el temor (el autoimpuesto y el propiciado) de ser "atrapadas" en tanto que, luego de los primeros tres meses, su permanencia en el país era irregular. "Si saben que están irregulares las detienen", cuentan que les decía Manhard, quien hacía rato había perdido las buenas formas que mostraba por teléfono. La prohibición imperaba también dentro de la residencia: tenían prohibida la conversación entre ellas a no ser por asuntos estrictamente laborales.

"Una noche se rompió una carpa que en la mañana se abre y en la noche, antes de que entre el sol, se recoge. No sabemos qué pasó. Llegó furiosa y era tan. Me agarró primero a mí, me gritó que era una muerta de hambre, que ella hacía comer a mis hijos. Que con lo que ganaba ni en 20 años podía pagarle porque esa carpa costaba más de 20 mil y pico. Luego tomó a la otra. Pero con unos ojos, tenía un carácter... una voz que te hace temblar. Yo con sólo mirar a esa señora le tengo miedo. Hasta el día de hoy le tengo miedo, un miedo grande. Te grita, te da como unas palabras tan bruscas que te duelen y te llegan al alma."

Salir de ahí

Los intentos por conocer sus derechos fueron permanentemente boicoteados. Un día la cocinera decidió que saldría muy temprano y utilizaría sus horas libres para ir al Ministerio de Trabajo. Salió, volvió sin haber encontrado la sede, pero con la certeza de que en Uruguay las cosas no eran como las pintaba Manhard. "Nos iremos", le dijo a Laura. "Una muchacha ya había escapado de la casa; había sacado su maleta por la ventana y se había escapado. Estaba antes que yo llegara," contó. Pero el plan en este caso era otro: "Le diremos que nos vamos a ir, y nos vamos a Punta del Este, que pagan bien", dijo la cocinera. A los pocos días Manhard le anunció que le adelantaba las vacaciones porque ella viajaría a Punta del Este, a casa de su madre. La cocinera propuso ir con ella pero la dueña de casa dijo que su madre tenía su propio personal, que visitara a sus hijos en Bolivia y que se verían al regreso. Para ella quedaba claro que estaba siendo "despachada". "Lo mismo sucedió con otra muchacha que estaba averiguando. Una peruana le había dicho que el trabajo es bien distinto. Eso fue en la mañana, y en la noche la despachó a Bolivia."

Era domingo por la tarde cuando la cocinera debió abandonar la casa. Al poco rato llamó. "Como había estado más de ocho meses no podía salir sin pagar a Migraciones. Pero como era domingo no podía. La señora Nathalie le dijo que se volviera." Sin embargo, a la mañana siguiente "la señora se tomó la 'amabilidad' de llevarla a Migraciones y despacharla en el ómnibus de Tres Cruces hasta Buenos Aires. Su plan no dio resultado. Esa noche sólo hablamos ella y yo, luego se fue y perdimos contacto. Pero ahí supimos cómo era. La muchacha de la planta alta conoció a una peruana y le dijo lo mismo: el trabajo no es así." Para ese entonces Laura ya había anunciado a Manhard que quería viajar a Bolivia en verano, cuando se cumpliría más de un año de su llegada al país. "Ella me decía: '¿Por qué te vas a ir, si tú me agradas? Haces bien las cosas, la costura, peinas'. Pero yo decía que extrañaba a mis hijos. Quería salir de esa casa porque era mucho, yo no daba más."

Desenlace

¿Cómo supo la dueña de casa las intenciones de la cocinera? Según el relato de varias trabajadoras (que no se conocían entre sí hasta su encuentro en Cotidiano Mujer), en la residencia hay cámaras y micrófonos que permiten ver y escuchar todo lo que sucede. "(Nathalie) estaba en Punta del Este y en la computadora veía lo que sucedía en la casa", dijo a Brecha una de las trabajadoras de la casa de los padres, que en el verano cumplía funciones en su residencia del balneario. "Una vez vinieron a arreglar una pared y ella llamó preguntando quién era la persona que estaba en el pasillo." Un relato similar fue aportado por otra trabajadora, que cumplía funciones en casa de los padres Mahard: "Una vez me puse muy triste. A veces me digo qué estoy haciendo aquí. En eso, me llama la señora y pregunta si me pasa algo, no sé cómo supo que estaba llorando. Le dije que me iba a retirar. Ella quería volverme a Bolivia. Me dijo que esperara hasta el 2 de agosto", narró a Brecha. La "señora" a la que hace referencia es Nathalie, puesto que era ella quien gestionaba los temas con el personal de su madre. Días después las dos trabajadoras bolivianas que cumplían funciones allí fueron trasladadas sin previo aviso a Migraciones para cambiar la tarjeta de entrada por una de salida del país. En la noche el chofer las llevó a Tres Cruces, con el cometido de "despacharlas" a Buenos Aires. "Vino la señora a pagarnos, con los descuentos. Yo contaba con 400 dólares para llevarlos", al igual que la otra trabajadora. "Pero viendo la plata ya no llegábamos. Habíamos venido con poca plata pero ya regresarnos sin nada. No queríamos volver, pero decía ¿dónde vamos a dormir? Yo estaba llorando (en la terminal) cuando vino una señora que nos preguntó qué nos pasaba. Nos ha dado la dirección de un refugio donde fuimos a pasar la noche (la Casa del Inmigrante César Vallejo). Lo encontramos como a las 12 de la noche. Al día siguiente estábamos en plaza Independencia y una amiga nos trajo aquí" (se refiere al local de Cotidiano Mujer).

Es en la casa del colectivo feminista donde confluyen las historias y donde varias de las trabajadoras bolivianas han tenido contacto entre ellas por primera vez. Laura también llegó a Cotidiano después de abandonar la casa de los Manhard: "La señora quería que firmara un papel y yo he firmado. En ese papel me descuenta hasta el último centavo del pasaje que me había pagado. Pensé que me llevaba como 400 y pico de dólares. Salí con 200 dólares. Mi compañera no quiso firmar, entonces el jardinero le impedía el paso. Ella quería salir y denunciar porque una peruana ya le había hablado de Cotidiano. Ella logró salir antes y yo después". Cuando ambas se encontraron "ya empezaba a asustarme, porque la señora había dicho que nos iban a detener, y como siempre me dijo que ella tenía mucho poder. el día que me fui dijo: 'Si hoy día no van a partir a Bolivia yo voy a mover mis contactos y ustedes van a estar detenidas'". La historia de esta persona, que luego sería víctima de una privación de libertad, o secuestro, o como jurídicamente pueda llamarse, sería la que finalmente desencadenaría la denuncia judicial (véase aparte). Pero al principio: "Me he resignado, lo dejo así y busco otro trabajo. Al fin y al cabo no le debo nada a esa señora. Me alejé. Me hice a un lado porque me dijo que tenía tanto poder. El que tiene tanta plata siempre sale ganando. Y soy una persona así, ¿qué voy a hacer con una persona así?", dice, mientras con sus dedos dibuja algo pequeño primero y luego algo mucho más grande.

De tal palo tal astilla

En la calle Américo Ilaria, en pleno Carrasco, se levanta la imponente mansión del matrimonio compuesto por Nathalie Manhard y Javier Fernández. Ella es empresaria, uno de los pilares del grupo Parisién, que agrupa las cadenas de tiendas Parisién, Indian Emporium, Indian Oulet y La Casa de las Telas y que es propiedad de su padre Enrique Manhard. Javier Fernández es vicecónsul honorario de Malta y dueño de la empresa Frimaral, única en el país dedicada al diseño y desarrollo de contenedores y módulos tanto para transporte y depósito de mercadería como para soluciones habitacionales. Su padre, Alberto Fernández, ostenta el cargo de cónsul honorario del mencionado país, pero es más conocido como propietario de la empresa pesquera Fripur.

Ambas familias son conocidas -y han sido denunciadas- por violar con insistencia las leyes laborales por las que sus empresas debieran regirse. El Grupo Parisién ha sido señalado por sus trabajadores por las paupérrimas condiciones de trabajo. El año pasado sus empleadas todavía peleaban por la entrada en vigencia de la ley de la silla, que data de 1918 y establece la obligatoriedad de lugares suficientes en los comercios para que las empleadas "puedan tomar asiento siempre que sus tareas lo permitan". Los sueldos ínfimos, el amedrentamiento a quienes se sindicalicen (desde el acoso verbal hasta los castigos económicos) y las malas condiciones laborales fueron desnudadas por sus trabajadores en un importante conflicto en 2011. Y aunque Nathalie es hoy un "pilar", su padre Enrique sigue siendo el dueño y aún está en actividad. En su casa de Pocitos también son contratadas trabajadoras bolivianas en situación irregular. Es, además, socio de Punta Carretas Shopping e integrante de su comité ejecutivo; propietario de las Expoferias Ariel e inversor inmobiliario. Enrique es miembro de la B´nai B´rith de Uruguay y de la selecta Fundación Círculo de Montevideo, "una usina de reflexión a propósito de asuntos que podrían englobarse bajo los títulos de'Estado, mercado y equidad', 'inversión social', 'sociedad civil y partidos políticos', 'integración y cohesión social'", donde se codea con personajes como el mexicano archimillonario Carlos Slim y su amigo de la infancia Julio María Sanguinetti. Fue en la casa de Manhard en Punta del Este donde Sanguinetti, Batlle y Lacalle disfrutaron de un almuerzo con Mario Vargas Llosa en su última visita al país.

Los Fernández no le van en saga en cuanto a vínculos y "desprolijidades" empresariales. Alberto Fernández fue quien financió la banda presidencial que lució José Mujica al asumir como presidente. Tiempo antes le había prestado su avioneta para que el entonces candidato viajara con Astori a Brasil, y en 2004 le regaló un Volvo a Tabaré Vázquez. Su empresa ha enfrentado fuertes denuncias de los trabajadores a causa de la represión sindical. Intimidaciones, presiones en el trabajo, recortes en las compensaciones salariales de los trabajadores afiliados al sindicato son algunas de las denuncias que se repiten a lo largo de los años en esta empresa que, a pesar de regalonear a los candidatos de izquierda, es conocida como una de las peores en cuanto a condiciones laborales. 

Mínimo, mínimo

La jornada laboral en la residencia Fernández Manhard comienza a las 7 de la mañana y finaliza alrededor de las 11 de la noche, según los testimonios relatados a Brecha. El descanso son cuatro horas semanales, que no caen en sábado ni domingo. El sueldo de las empleadas es de 500 dólares (10 mil pesos). No se cobran horas extra, no se paga doble los feriados, ni tampoco se les da libre, y no cuentan con seguridad social. Si el personal permanece menos de un año (cosa frecuente dado el trato que reciben) se les descuenta de sus haberes el costo del pasaje. En la actualidad el sueldo mínimo fijado por el Estado para las trabajadoras domésticas es de 8.534 pesos por 44 horas semanales (siete horas diarias) y el descanso es de un día y medio.

lunes, 4 de junio de 2012

"Nosotros no hemos detenido el crecimiento. Se encargará la naturaleza"

Entrevista al investigador Dennis Meadows


"Nosotros no hemos detenido el crecimiento. Se encargará la naturaleza"

Terra Eco

Traducido para Rebelión por Caty R.



¿Es posible el crecimiento perpetuo en un mundo finito? Hace ya 40 años que Dennis Meadows y sus colaboradores respondieron de forma negativa. En la actualidad el investigador lee en la crisis los primeros signos del hundimiento del sistema.

En 1972, en un informe encargado por el Club de Roma, los investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) publicaron un texto titulado «Los límites del crecimiento». La idea es simple: el crecimiento infinito en un mundo de recursos limitados es imposible. Además, si los hombres por sí mismos no detienen el crecimiento, la naturaleza lo hará por ellos sin miramientos.

El texto se editó por segunda vez en 2004. La versión francesa –por fin- acaba de publicarla la editorial Rue de l’échiquer. De visita en París para presentar el libro, Dennis Meadows, uno de los autores principales, insiste en la pertinencia de las viejas proyecciones de hace 40 años y comenta la crisis de la Eurozona, el agotamiento de los recursos y el cambio climático, primeros síntomas, según él, del hundimiento del sistema.

Terra eco: Usted escribió su primer libro en 1972. En la actualidad la tercera edición –de 2004- se acaba de traducir al francés. ¿Por qué cree que su libro continúa siendo actual?

Denis Meadows: Entonces dijimos que todavía teníamos por delante 40 años de crecimiento global. Eso es lo que mostraba nuestro escenario. También dijimos que si no modificábamos nada el sistema se hundiría. Sin embargo, en los años 70 la mayoría de la gente pensaba que el crecimiento no se detendría nunca.

En la actualidad estamos entrando en ese período de parada del crecimiento. Todas las señales lo indican El cambio climático, el desmembramiento de la Eurozona, la escasez de combustible, los problemas alimentarios, son síntomas de que el sistema se para. Es crucial comprender que no se trata de problemas, sino más bien de síntomas. Si una persona tiene un cáncer le puede doler la cabeza o tener fiebre, pero nadie piensa que si se toma una aspirina para la fiebre el cáncer desaparecerá. La gente trata los síntomas como si fueran problemas que basta resolver para que todo vaya bien. Pero en realidad si resolvemos el problema en un sitio, la presión se desplaza a otro lugar. Y el cambio no dependerá de la tecnología, sino de las modificaciones sociales y culturales.

¿Cómo se puede empezar el cambio?

Hay que cambiar nuestra forma de medir los valores. Es necesario, por ejemplo, distinguir el crecimiento físico del crecimiento no físico. Es decir, el crecimiento cuantitativo del crecimiento cualitativo. Cuando tienes un hijo, al principio te alegras de que crezca y se desarrollo físicamente. Pero si a los 18 o 20 años continúa creciendo, te asustarás y lo ocultarás. Cuando acaba su crecimiento físico queremos el crecimiento cualitativo. Que se desarrolle intelectualmente, culturalmente.

Por desgracia los políticos actúan como si no viesen la diferencia entre crecimiento cuantitativo y cualitativo que les conduciría a mejorar el sistema educativo, crear mejores medios de comunicación, círculos de reunión… Pulsan automáticamente el botón del crecimiento cuantitativo. Pero es absurdo pensar que así se resolverán los problemas de la Eurozona, la pobreza, el medio ambiente… El crecimiento físico no hace nada de eso.

¿Por qué insisten los políticos en esta vía?

¿Usted toma café? Y sin embargo sabe que no es bueno. Pero persiste porque es adicto al café. Los políticos son adictos al crecimiento. La adicción es hacer cosas perjudiciales que hacen que las cosas parezcan mejor a corto plazo. El crecimiento, los pesticidas, las energías fósiles, la energía barata, somos adictos a todo eso. Sin embargo sabemos que es malo, y la mayoría de los políticos también.

Pero siguen diciendo que el crecimiento resolverá la crisis. ¿Piensa que no creen en lo que dicen?

Tomemos el ejemplo de las acciones de la Bolsa. Antes se compraban partes de una empresa porque se pensaba que era una buena compañía, que crecería y produciría beneficios. Ahora se hace porque se piensa que otras personas pensarán lo mismo y se podrán vender después las acciones y conseguir una plusvalía. En realidad los políticos no piensan que esa cosa llamada crecimiento resolverá el problema pero piensan que el resto de la gente lo cree. Los japoneses tienen un refrán que dice: «Si solo tienes un martillo, todo te parecen clavos». Si vas con un problema a ver a un cirujano este dirá «cirugía», un psiquiatra dirá «psicoanálisis» y un economista «crecimiento». Son las únicas herramientas que tienen. Las personas quieren ser útiles, tienen una herramienta, luego piensan que su herramienta es útil.

¿Cree que para cambiar ese tipo de comportamientos, utilizar nuevos indicadores de desarrollo es una buena manera de proceder?

Sí, podría ser útil. ¿Pero resolvería el problema? No.

¿Entonces, qué es lo que resolverá el problema?

Nada. La mayoría de los problemas no los resolvemos. No hemos resuelto el problema de las guerras, no hemos resuelto el problema de la demografía. En cambio, el problema se resolverá por sí mismo, porque no puede haber un crecimiento físico infinito en un mundo finito. Por lo tanto el crecimiento parará. Las crisis y las catástrofes son medios de la naturaleza para detener el crecimiento. Deberíamos haberlo hecho nosotros antes, pero no lo hemos hecho y la naturaleza se encargará. El cambio climático es un buen medio de detener el crecimiento. El agotamiento de los recursos también es un buen medio. La escasez de alimentos también. Cuando digo «bueno», no quiero decir bueno desde un punto de vista ético o moral, sino eficaz, que funcionará.

¿Pero hay lugar para la acción? ¿La naturaleza corregirá cosas de todas formas?

En 1972 estábamos por debajo de la capacidad máxima de la tierra para soportar nuestras actividades, alrededor del 85%. Hoy estamos al 150%. Cuando todavía estás por debajo del umbral crítico hay que detener las cosas. Cuando estás más allá hay que volver atrás. Así que la naturaleza va a corregir las cosas. A pesar de todo, en cualquier momento se puede actuar de una forma mejor. No podemos evitar el cambio climático pero podemos atenuarlo actuando ahora. Reduciendo las emisiones de CO2, la utilización de energía fósil en el sector agrícola, creando vehículos más eficientes… Esas cosas no resolverán el problema, pero existen los hundimientos grandes y los pequeños. Prefiero los pequeños.

A menudo habla de «resiliencia» ¿De qué se trata exactamente?

La resiliencia es un medio de construir el sistema para que cuando lleguen las catástrofes podamos seguir funcionando, para no hundirnos totalmente. He pensado seis formas de mejorar la resiliencia. La primera es construir «colchones». Por ejemplo se pueden almacenar alimentos en el sótano: arroz, leche en polvo, frascos de mantequilla de cacahuete… En caso de escasez de alimentos habrá para varias semanas. A escala de un país tenemos por ejemplo a Austria, que construiría grandes reservas en el caso de que Rusia cerrase el grifo del gas. Segunda: la eficiencia. Obtener más prestaciones con menos energía, por ejemplo con un vehículo híbrido… U optar por reunirse en un café con los amigos en vez de dar un paseo en coche. En términos de rendimiento por galón de energía gastado es más eficaz. Tercera: erigir barreras para protegerse de los choques. Como los diques de Fukushima, por ejemplo. Cuarta: creación de «redes» que nos hagan menos dependientes de los mercados. En vez de contratar a una niñera se puede pedir a un vecino que cuide a los niños y a cambio nos ocupamos de su fontanería. Está también la vigilancia que permite recibir una información mejor sobre lo que pasa. Finalmente la redundancia que consiste en elaborar dos sistemas para realizar la misma función para estar preparados si un día falla uno de los dos. Estos seis métodos incrementan la resiliencia. Pero la resiliencia cuesta dinero y no da resultados inmediatos. Por eso no la hacemos.

Según el esquema de su libro estamos casi al borde del hundimiento. Y estamos entrando, según usted, en un período muy peligroso…

Creo que veremos más cambios en los próximos veinte años que en los últimos cien. Habrá cambios sociales, económicos y políticos. Seamos claros, la democracia en Europa está amenazada El caos de la Eurozona tiene la posibilidad de llevar al poder a regímenes autoritarios.

¿Por qué?

La humanidad obedece a una ley fundamental: si tiene que elegir entre el orden y la libertad, elige el orden. Es un hecho que se repite siempre en la historia. Europa entra en un período de desorden que va a disgustar a cierta gente. Y oiremos a personas que nos dirán: «Puedo garantizar el orden si me dais el poder». El extremismo ofrece una solución de los problemas a corto plazo. Uno de los grandes presidentes de Estados Unidos dijo: «El precio de la libertad es la eterna vigilancia» ( Thomas Jefferson, N. de T.). Si no prestamos atención, si damos la libertad por supuesta, la perderemos.

miércoles, 30 de mayo de 2012

¡TODOS SOMOS QUEBEQUENSES!

NOUS SOMMES TOUS DES QUÉBECOIS!


¡TODOS SOMOS QUEBEQUENSES!



Los abajo firmantes, académicos y dirigentes estudiantiles chilenos, denunciamos a la opinión pública nacional e internacional la persecución contra el movimiento estudiantil del Quebec, Canadá, expresada en la Ley 78, promulgada el jueves 19 de mayo por el gobierno del Primer Ministro Jean Charest.

La ley 78, llamada “Ley matraca”, es la más dura desde la Ley de Medidas de Guerra en Octubre de 1970 y ha sido denunciada por el mismísimo Presidente de la Orden de Abogados de esa provincia, así como por Amnistía International, la Liga de Derechos Humanos, las cuatro principales centrales sindicales y diferentes cuerpos académicos. Ella coarta las libertades fundamentales de los ciudadanos del Quebec, restringe en sus aspectos fundamentales la libertad de expresión, la libertad de manifestar y la libertad de asociación consagradas por la Constitución y por la Carta de Derechos del Quebec.
Esta Ley afecta no sólo a los estudiantes en huelga desde hace quince semanas contra el alza de aranceles, sino también al conjunto de la ciudadanía, particularmente profesores, académicos y trabajadores cuyo derechos de expresión y de asociación están siendo afectados. Dentro de estas medidas denunciamos aquellas que impiden las manifestaciones espontáneas de todo grupo de más de cincuenta personas; la prohibición de manifestar a menos de cincuenta metros de los establecimientos escolares; el reforzamiento del poder de las fuerzas policiales al permitirles decidir si una manifestación es legal o ilegal en cualquier momento, o si alguien es instigador.
Del mismo modo, se castiga toda expresión pública de apoyo a las movilizaciones. Ahora, por ejemplo, nadie en Quebec puede durante un conflicto impedir la entrada de los estudiantes a colegios y universidades, so pena de multas individuales y a la asociación estudiantil a la que pertenezcan, o a los líderes sindicales y estudiantiles. Estas multas varían de mil a 125 mil dólares.
Las directivas estudiantiles han anunciado que apelaran jurídicamente de esta ley por su inconstitucionalidad y han demandado la solidaridad de toda la ciudadanía.
El pueblo quebequense ha acompañado al pueblo chileno durante largos años con su solidaridad activa, es por ello que hoy nos sentimos convocados a expresar y demostrar nuestra más amplia solidaridad con sus organizaciones estudiantiles y sus dirigentes, con sus centrales sindicales y con todo su movimiento ciudadano.
Lo hacemos por solidaridad, pero también porque entendemos que cualquier ataque en contra de las libertades en cualquier lugar del mundo globalizado, es una ataque contra nuestras libertades. La llamada "ley Hinzpeter" impulsada por el gobierno chileno se inscribe en la misma perspectiva represiva y antidemocrática.

La lucha de los estudiantes, académicos y trabajadores quebequenses es también nuestra lucha.



Santiago de Chile, 24 de mayo de 2012.



Primeros firmantes:
Sergio Grez Toso, historiador, académico de la Universidad de Chile.

María Eugenia Domínguez, periodista, académica de la Universidad de Chile.

Gabriel Boric, Presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH).

Camila Vallejo Dowling, Vice-Presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH).

Felipe Ramírez, Secretario General de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH).

Andrés Fielbaum, Secretario de Comunicaciones de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH).

Pablo Soto Arrate, Director Ejecutivo del Centro de Estudios de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH).

Rodrigo Cárdenas Cabezas, Secretario General de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Magallanes, Punta Arenas.

Sebastián Aylwin Correa, Vicepresidente del Centro de Estudiantes de la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile.

Francisco Figueroa, ex Vicepresidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), 2011.

Loreto Fernández, ex Presidenta del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile (2011) y actual delegada de Bienestar de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH).

Consejo de Estudiantes de la Salud de la Universidad de Chile.

Eloísa González Domínguez, Vocera de la Asamblea de Estudiantes de Liceo Manuel de Salas, Vocera de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios de Santiago (ACES).

Gabriel González, Presidente del Centro de Alumnos del Instituto Nacional (CAIN) 2012, Santiago.

Álvaro Fernández, Presidente del Gobierno Estudiantil del Liceo de Aplicación (GELA) 2011-2012, Santiago.

Matías Cárdenas, ex-vocero 2011 del Liceo de Aplicación, actual Secretario Ejecutivo del Gobierno Estudiantil del Liceo de Aplicación (GELA) 2011-2012, Santiago.

Tamara Castro, Presidenta del Centro de Estudiantes del Liceo Carmela Carvajal de Prat, Providencia, Santiago.

Diego Bautista Cubillos Polo, Secretario Ejecutivo del Centro de Alumnos Internado Nacional Barros Arana, Santiago.

Jorge Silva, Presidente Centro de Alumnos del Liceo José Victorino Lastarria, Providencia, Santiago.

Camila Hernández, Presidenta del Centro de Estudiantes Liceo Tajamar 2012, Providencia, Santiago.

Moisés Paredes, ex vocero del Liceo Arturo Alessandri Palma, Providencia, Santiago, actual representante de los alumnos expulsados y sin matrícula de ese colegio.

Camila Fuentes, Presidenta del Centro de Alumnas del Liceo 7 de Providencia (CELIS), 2012, Santiago.

Sebastián Vielmas, ex Secretario General (2011) de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica de Chile (FEUC).

Pablo Oyarzún Robles, filósofo, académico de la Universidad de Chile.

Eduardo Flores Retamal, Presidente del Centro de Estudiantes de Medicina Veterinaria de la Universidad de Chile.

Carlos Ruiz Encina, sociólogo, académico de la Universidad de Chile.

José Aylwin, abogado, académico de la Universidad Austral de Chile, Valdivia.

Manuel Loyola, historiador, académico de la Universidad de Santiago de Chile.

Ariel Russel García, consejero de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) de la Facultad de Ciencias Agronómicas.

Diego Corvalán, Consejero de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) y ex Secretario General del Centro de Estudiantes de Ciencias Sociales de la Universidad de Chile.

Faride Zerán, periodista, académica de la Universidad de Chile, Premio Nacional de Periodismo.

Felipe Portales Cifuentes, sociólogo, académico de la Universidad de Chile.

Alexis Meza Sánchez, historiador, ex dirigente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción.

Carlos Ossandón Buljevic, filósofo, académico de la Universidad de Chile.

Pedro Rosas Aravena, historiador, Director de la Escuela de Historia y Ciencias Sociales de la Universidad ARCIS.

Jonás Chnaidemann, biólogo, académico de la Universidad de Chile y senador universitario de la misma casa de estudios.

Marcelo Santos, comunicador social, educador y consultor en comunicación y democracia.

Pierina Ferretti, socióloga, académica de la Universidad de Valparaíso.

Luis Casado, ingeniero del CESI, Francia, asesor de la Confederación Minera de Chile.

Mario Matus González, historiador, académico de la Universidad de Chile.

Jorge Pinto Rodríguez, historiador, académico de la Universidad de la Frontera, Temuco.

Ignacio Díaz Concha, Secretario General del Centro de Estudiantes de Bachillerato de la Universidad de Chile.

Víctor de la Fuente, periodista, Director de la edición chilena de Le Monde Diplomatique.

Carlos Sandoval Ambiado, historiador, académico de la Universidad de Los Lagos y de la Universidad Viña del Mar.

Germán F. Westphal, lingüista, ciudadano chileno canadiense.

Isabel Cassigoli, socióloga, académica de la Universidad ARCIS.

Margarita Iglesias Saldaña, historiadora, académica de la Universidad de Chile.

Ángela Vergara, historiadora, académica de California State University, Los Ángeles, Estados Unidos.

Jorge Chuaqui K., sociólogo, académico de la Universidad de Valparaíso, Presidente de la Agrupación Nacional de Usuarios de Servicios de Salud Mental (ANUSSAM).

Félix J. Aguirre D., sociólogo y cientista político, académico de la Universidad de Valparaíso.

Julio Pinto Vallejos, historiador, académico de la Universidad de Santiago de Chile.

Mauricio Barría Jara, dramaturgo, académico de la Universidad de Chile.

Darcie Doll Castillo, Dra. en Literatura, académica de la Universidad de Chile.

Carlos Molina Bustos, médico-cirujano e historiador, académico de Historia de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Chile y de la Universidad Viña del Mar.

Francisco de Torres, vocero general de la Asamblea de Estudiantes de Postgrado de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad de Chile.

Isabel Jara, historiadora, académica de la Universidad de Chile.

Pedro Bravo Elizondo, Dr. en Literatura, académico de Wichita State University, Kansas, Estados Unidos.

José del Pozo, historiador, académico de la Université de Québec à Montreal, Canadá.

Marco Rodríguez W., sociólogo, académico de la Universidad de Valparaíso.

Igor Goicovic Donoso, historiador, académico de la Universidad de Santiago de Chile.

Gabriel Muñoz, coordinador de la Asamblea de Estudiantes de Historia de la Universidad de Chile.

Bárbara Brito, consejera de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), Facultad de Filosofía y Humanidades.

Benjamín Infante, consejero de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH), Facultad de Filosofía y Humanidades.

Manuel Jesús Hidalgo Valdivia, economista.

Juan Carlos Gómez Leyton, cientista político, académico de la Universidad ARCIS.

Iván Ljubetic Vargas, historiador, ex académico de la Universidad de Chile sede Temuco.

Rodrigo Contreras Molina, antropólogo, académico de la Universidad de la Frontera, Temuco.

Marcelo Garrido Pereira, geógrafo, Jefe de la carrera de Geografía de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Javier Sandoval Ojeda, ex Presidente de la Federación de Estudiante de la Universidad de Concepción, período 1996-1997.

Mario Valdés Vera, historiador, académico de la Universidad de Concepción.

Pablo Aravena Núñez, académico de la Universidad de Valparaíso.

César Cerda Albarracín, historiador, académico de la Universidad Tecnológica Metropolitana.

Paz López, Coordinadora Académica Magíster en Estudios Culturales, Universidad ARCIS.

María Soledad Jiménez, historiadora, académica Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

Mario Garcés Durán, historiador, académico de la Universidad de Santiago de Chile, Director de ECO Comunicaciones.

Rodrigo Zúñiga Contreras, filósofo, académico de la Universidad de Chile.

Sergio Rojas Contreras, filósofo, académico de la Universidad de Chile.

Carmen Gloria Bravo Quezada, historiadora, académica de la Universidad de Santiago de Chile.

Miguel Valderrama, historiador, académico de la Universidad ARCIS.

Kevin Villegas, sociólogo, académico de la Universidad Pedro de Valdivia, sede Chillán.

Alonso Serradell Díaz, Máster en Ciudadanía y Derechos Humanos: Ética y Política, Universidad de Barcelona.

Catherine Valenzuela Marchant, profesora, estudiante de Doctorado en Historia, Universidad de Chile.

Viviana Bravo Vargas, historiadora, doctorante en Estudios Latinoamericanos en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Enrique Fernández Darraz, sociólogo e historiador.

Florencia Velasco, Licenciada en Literatura y estudiante de Magíster en Literatura de la Universidad de Chile, responsable de edición editorial Lom Ediciones.

Blaise Pantel, docente del Departamento de Sociología y Ciencia Política, Universidad Católica de Temuco.

Sebastián Ríos Labbé, abogado, académico de la Universidad de Chile.

Oscar Zapata Cabello, delegado estudiantil de la Carrera de Química, Facultad de Ciencias de la Universidad de Chile.

Evelin Ledesma Cruz, voluntaria y militante del Comité pour les Droits Humains en Amérique Latine (CDHAL), Montréal, Québec, Canadá.

Laureano Checa, académico del Instituto de la Comunicación y de la Imagen (ICEI) de la Universidad de Chile.

Lorena Antezana Barrios, académico del Instituto de la Comunicación y de la Imagen (ICEI) de la Universidad de Chile.

Milton Godoy Orellana, historiador, académico de la Universidad Academia de Humanismo Cristiano.

José Miguel Labrín, académica del Instituto de la Comunicación y de la Imagen (ICEI) de la Universidad de Chile.

Ximena Poo Figueroa, académica del Instituto de la Comunicación y de la Imagen (ICEI) de la Universidad de Chile.

José Alberto de la Fuente, Dr. en Literatura, académico de la Universidad Católica Cardenal Raúl Silva Henríquez.

Jorge Gonzalorena Döll, sociólogo, académico de la Universidad de Valparaíso.

Sandra Oyarzo Torres, matrona, académica de la Universidad de Chile.

Luis Castro, historiador, académico de la Universidad de Valparaíso.

Patricio Troncoso Ovando, ingeniero en Producción, ex presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad Técnica Federico Santa María (FEUTFSM) sede Talcahuano, periodo 2001 al 2003.

Gonzalo Ojeda Urzúa, sociólogo, académico de la Universidad de Valparaíso.

Valentina Saavedra, ex Presidenta del Centro de Estudiantes de Arquitectura y actual consejera de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo.

Cristián Pozo, sociólogo.

Francisco Herrera, filósofo, académico de la Universidad de Chile.

Eleonora Reyes, historiadora, académica de la Universidad de Chile.

Jorge Weil, economista, académico, Universidad de Los Lagos, Osorno.

Aldo González Becerra, biólogo, académico de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), España.

Luis Mundaca, dirigente sindical de la Federación de Sindicatos de Heineken - CCU Chile y Secretario General del Centro de Padres y Apoderados del Liceo de Aplicación, Santiago.

Rodrigo Roco, Secretario Ejecutivo Proyecto Institucional de Educación de la Universidad de Chile, ex Presidente de la Federación de Estudiantes de Chile (FECH) (1995-1997).

Virginia Vidal, escritora.

Manuel Antonio Garretón sociólogo, académico de la Universidad de Chile, Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales.



¡Solidaridad con Grecia!




¡CONTRA LAS POLÍTICAS NEOLIBERALES DE LA UE!

Enviado por: Ediciones Digitales La Aurora-POR

Http://laaurora.netpor.org/
 
¡SOLIDARIDAD CON GRECIA!


1

Indice

1. ¡Solidaridad con Grecia! Comisión Internacional del POR p.2

2.! Grecia y el referéndum: crónica de una tragicomedia. Yiannis Burnus p.4

2.! A la opinión pública internacional: la verdad sobre Grecia. Mikis Theodorakis p.7

3.! Estamos con Grecia. Partido de la Izquierda Europea p.12

4.! De Atenas a París: ¿una primavera europea? Costas Douzinas p.14

5.! Terremoto político en Grecia. Izquierda Obrera Internacionalista (DEA) p.18

6.! Carta a la Unión Europea. SYRIZA p.23

7.! Las perspectivas de un gobierno de SYRIZA. Christos Kefalis p.25

8.! Una estrategia diferente para Grecia y Europa. Euclides Tsakalotos p.35

9.! SYRIZA, una experiencia unitaria, única y original. Yorgos Mitralias p.38

10.! Ustedes aplican a Grecia Versalles. Pero los griegos necesitan Marshall. Gregor Gysi p.42

11.! ¡Crear una, dos, tres, muchas Grecias! Sonia Mitralias p.49

12.! El programa de SYRIZA p.51

13. Grecia en caída libre y la izquierda. Michael R. Kratke p.55

14. Cronología p.59
 

El próximo 17 de junio, los griegos volverán a las urnas para decidir el futuro de su país y, probablemente el de Europa. Las elecciones del 6 de mayo supusieron el desfonde del sistema tradicional bipartidista, formado por el conservador Nueva Democracia y el socio-liberal Movimiento Socialista pan-Helénico (PASOK), que no consiguieron sumar juntos el 30% de los votos, cuando en 2009 habían obtenido más del 70%.

COMISIÓN INTERNACIONAL DEL POR


¡Solidaridad con Grecia!
 
La victoria electoral fue para los partidos que han dicho No al plan


de ajuste neoliberal impuesto por la Troika, que ha llevado a Grecia

a la ruina. Hasta el punto que la tasa de suicidios se ha disparado.

Entre las fuerzas de izquierdas del NO, la Coalición de la Izquierda

Radical, SYRIZA, que agrupa a las organizaciones de la izquierda

transformadora, fue la ganadora moral de los comicios, con el

16,6%.

A pesar de todas las presiones que han ejercido sobre SYRIZA las

oligarquías griega y europea, la Canciller alemana Merkel, la

Comisión europea, el FMI y el BCE, su joven dirigente de 38 años,

Alexis Tsipras, ha mantenido con toda firmeza su programa

electoral, basado en dos pilares: la denuncia de los acuerdos del

plan de rescate impuestos a Grecia en el Memorandum; y el

mantenimiento de Grecia en el euro.

La contradicción aparente entre estos dos ejes del programa de

SYRIZA se resuelve con un cambio radical de la política neoliberal

de la UE y su sustitución por una salida comunitaria de la crisis a

favor de los trabajadores que impulse el crecimiento, reforme profundamente la estructura de la UE y ponga al servicio de los que menos tienen los poderosos mecanismos financieros de que dispone Europa. Como repite una y otra vez Tsipras, la crisis es europea y solo puede tener una solución europea.

Todas las encuestas dan ganadora a SYRIZA en las próximas elecciones del 17 de junio, con un 30% de los votos. A pesar de todas las presiones, SYRIZA intentará formar un gobierno de izquierda que, al rechazar las políticas neoliberales de ajuste fiscal en Grecia y en Europa, se convertirá en la vanguardia del giro a favor de los trabajadores y los pueblos que defienden el Front de Gauche en Francia, Die Linke en Alemania, el Bloco de Esquerda en Portugal, Izquierda Unida en el Reino de España, Respect en
Gran Bretaña, la Alianza de Izquierda Unida en Irlanda, la Alianza Roja y Verde en Dinamarca, el Partido Socialista de los Países Bajos y otras fuerzas de la izquierda transformadora europea.

La solidaridad con el pueblo griego y con SYRIZA será en los próximos meses una tarea de suma importancia. No solo en cada

uno de los estado miembros, sino en el conjunto de la Unión Europea, contra el chantaje de la Comisión, del BCE y de Merkel que quieren expulsar a Grecia del euro sino se somete a sus imposiciones neoliberales.

Hemos recogido en este folleto los artículos publicados en La Aurora, órgano de prensa del Partido Obrero Revolucionario, que es uno de los componentes de Izquierda Unida en el Estado español, para facilitar el debate sobre lo que nos jugamos todos en Grecia y dar argumentos a la solidaridad con Grecia y SYRIZA.

Los trabajadores europeos nos jugamos nuestro futuro en Grecia.

Como bien lo resumió Sonia Mitralias en la manifestación ¡Ocupa el BCE! En Francfurt, la consigna es ¡Crear una, dos, tres, Grecias!

Comisión Internacional del Partido Obrero Revolucionario-Cuarta Internacional

http://laaurora.netpor.org/

25 de mayo 2012

lunes, 14 de mayo de 2012

El Trabajo o la verdad de la milanesa laboral en Argentina

Completa entrevista sobre el estado del trabajo y los asalariados en Argentina con el co-Director del Taller de Estudios Laborales (TEL), Oscar Martínez.




“(…) Lo han matado, obligándole a morir


a Pedro, a Rojas, al obrero, al hombre, a aquél


que nació muy niñín, mirando al cielo,


y que luego creció, se puso rojo


y luchó con sus células, sus nos, sus todavías, sus hambres, sus pedazos.


(…)Su cadáver estaba lleno de mundo.”






César Vallejo



Andrés Figueroa Cornejo

Con 22 de experiencia, actividades en 24 ciudades de Argentina y 3 de Uruguay, más de 500 talleres y cursos, 60 encuentros y seminarios locales e internacionales, numerosos estudios y publicaciones, el Taller de Estudios Laborales (TEL) es uno de los contados empeños de acompañamiento y colaboración formativa para potenciar los intereses de los trabajadores en uno de los países con mayor sindicalización del mundo.



Oscar Martínez es co-Director de TEL y como sociólogo laboral forma parte de un equipo multidisciplinario, científico e independiente, que se desvive con escasos recursos por un quehacer de alcances estratégicos para la clase mayoritaria, la única que produce la riqueza y el valor en la sociedad, la que un día gobernará todas las relaciones de existencia.



En un piso compartido, atochado de anuncios y recordatorios, sencillo y cálido como refugio y laboratorio de asalariados, quien suscribe comparte un café con Oscar Martínez. De cara a la realidad, ofrece una completa panorámica de la situación del trabajo en Argentina. Con argumentos, con cifras, con pasión.


-Hace unos días, la Presidenta Fernández demandó con “rabia contenida, sensatez y responsabilidad” (sic) a los trabajadores metalúrgicos que están exigiendo un reajuste de un 25 % del salario, mientras la patronal les oferta un 18 %. El 25 % es un guarismo de consenso público en relación a la inflación existente.

“La metalurgia y sus paritarias es uno de los procesos más importantes, no el único, de referencia hacia el resto del mundo de los trabajadores con capacidad de negociación. En las décadas de los 60’ y 70’, los metalúrgicos marcaban la tendencia al respecto. En la actualidad, también están los camioneros, los bancarios, los docentes.  Ahora bien, el empresariado metalúrgico les ofrece un 18 % a los obreros, y en cuotas, además. Como el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) no es confiable para nadie, sobre todo a los datos de la inflación, los trabajadores sólo están pidiendo conservar el poder adquisitivo de su remuneración, no un aumento.”

-Un área de los trabajadores del Estado se bajó de su reivindicación original de más de un 25 % de reajuste, y aceptaron el 21 % del Estado empleador.

“Sólo uno de los sectores,  la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN), que es de los más pro gubernamentales.”

-La Presidenta pidió un esfuerzo a trabajadores y empresarios para “ponerle el hombro al país”…

“Los asalariados están ganando lo mismo que en 1998; la jornada laboral en Argentina es una de las más altas de América Latina y el mundo (sobre las 47 horas semanales); oficialmente hay más de mil muertos al año por accidentes laborales; existen enfermedades asociadas al trabajo de todo tipo. ¿Qué otro esfuerzo quieren?”

-¿Qué efectos tiene que cualquier territorio laboral capaz de negociar colectivamente firme acuerdos bajo el 25 %, en medio de un relato oficial que no se agota de hablar de soportar la economía sobre el consumo del mercado interno?

“Se pierde salario frente al alza del costo de la vida, primero que todo. Pero otro aspecto grave es que nos encontramos ante un contrasentido. En realidad, el Ejecutivo  cuenta con dos grandes líneas que contienen el modelo: todo lo que pueda obtener de las exportaciones, de las retenciones agropecuarias y de lo poco que queda en el país del extractivismo minero; y el mantenimiento de ciertos niveles de consumo interno. Sin embargo, de acuerdo a los últimos discursos de la Presidente, el gobierno quiere cumplir esas políticas bajo reglas asociadas a ataques a los trabajadores (docentes, petroleros, asalariados del metro subterráneo, etc.). En resumen, los reajustes deben ser aquellos que la presidencia  quiera. Es decir, se pretende apostar al mercado interno, pero sin tocar las ganancias a las empresas.”

-¿El gobierno busca mantener y aumentar la tasa de ganancia de los dueños, del capital?

“Entre 2001 y 2011, fuera de todo mito, el salario real de los trabajadores creció menos de un 2 %, mientras que el Producto Interno Bruto (PIB) se incrementó un 90 %. El salario y el empleo aumentaron, efectivamente. Con ello subió la masa salarial; pero mucho más engordó el PBI. Esa diferencia es la ganancia creciente que tiene el empresariado.”

LOS TRABAJADORES QUE NO EXISTEN, EL SALARIO, LOS ESCLAVOS

-En Chile, vanguardia capitalista de América Latina, el movimiento del capital se caracteriza por una incesante concentración de la apropiación empresarial del excedente producido por los trabajadores, y las enormes desigualdades sociales. ¿Qué ocurre en Argentina?

“En Argentina existe un fenómeno de concentración de la riqueza que lleva décadas y décadas. Se observa fácilmente, por ejemplo, en el sector de los alimentos básicos donde 4 o 5 empresas concentran la amplísima producción de mercancías. En verdad, ese movimiento corresponde a la dinámica general del capitalismo. La distribución de la riqueza empeora entre los trabajadores, y además, Argentina es uno de los países que tiene una mayor asimetría, inequidad, entre los propios salarios, dejando por un momento de lado las distancias entre ingresos empresariales versus ingresos de los trabajadores.”

¿Cuáles son las determinaciones de la diferencia remuneracional entre asalariados?

“La dispersión salarial tan alta arrancó en 1975-76 con la hegemonía del capital financiero y el cambio de acumulación capitalista; y se profundizó en los 90’ con la flexibilidad laboral a través de la destrucción de la negociación colectiva, la cual se ha retomado sólo los últimos años. Así y todo, aquí enfrentamos un tipo de negociación por empresa, no por rama sectorial, con componentes salariales muy variables. Por eso existen tantos lugares de trabajo donde dos trabajadores que hacen lo mismo, obtienen distintos sueldos. Asimismo, se ve una disparidad mayor, por ejemplo, entre un trabajador petrolero y uno de la construcción o el comercio que son los que menos ganan. Al respecto, según la Presidenta, el petrolero “gana mucho”. Lo que omite es que el petrolero se desempeña en condiciones atroces, en campamentos aislados de la sociedad y de sus familias.”

-¿Y qué ocurre con el trabajo “en negro” o ilegal en comparación con el trabajo “en blanco” o formal y legal?

“Alrededor de una tercera parte de los trabajadores lo hace “en negro”, y remuneran menos que los legales, no está registrados, no existen. Carecen de jubilación, en algunos casos no tienen vacaciones pagadas; no cuentan con protección sindical, están absolutamente indefensos. Sin embargo, no hay que caer en la trampa que menciona la OIT cuando homologa al trabajo “en blanco” como “trabajo digno o decente”. El trabajador puede estar registrado, con todos los papeles en orden, pero sus condiciones laborales son terribles.”

-De acuerdo a investigaciones internacionales, la fuerza de trabajo en Argentina correspondería a más de un 40 % de toda la población, esto es, unos 17 millones de trabajadores. Sin embargo, las cifras oficiales hablan de 8 millones de trabajadores “en blanco” y cerca de 3 millones “en negro”. Además de entender esta opacidad de las cifras en todos los ámbitos como una de las causas de un periodismo hegemonizado por la “opinología”, ¿a quién creerle?

“Mira, basta que nos quedemos con el 35 % oficial y ya es una cifra altísima. Se dice que existe un 8 % de cesantía. Pero la tasa de desocupación histórica del país se ubica en un 4 %. Si bien decreció el más de un 20 % de desempleo de la crisis de principios del siglo XXI, hoy la tasa de cesantía del país duplica el 4 % histórico. Hay que agregar a la población desocupada, subocupada, la que no busca porque no va a encontrar, la que hace cualquier cosa para sobrevivir.”

-¿Y el salario visto en perspectiva?

“El salario promedio hoy es poco más de la mitad de lo que fue en la década de los 70’. Esto es, el poder adquisitivo de los salarios es un 54 % de los salarios de entonces. En números, los trabajadores “en blanco”, considerando las diferencias que existen dentro de la misma clase social, remuneran entre 4 mil (US$ 897) y 4.900 pesos (US$ 1.098) mensuales. La cifra desciende bastante si se toman en cuenta a los asalariados “en negro”, llegando el promedio a 3.800 pesos al mes (US$ 850).”

-¿Por qué?

“Por la brutal caída de un 30 % de los sueldos provocada por la dictadura militar en su momento. Por la recaída de la hiperinflación de 1989 debido a la “crisis Tequila”.

-Hace poco y con publicidad, se desbarataron tres talleres textiles donde laboraban migrantes bolivianos y que la prensa calificó de “trabajo esclavo”…

“Tal vez llamar a eso trabajo esclavo, como denuncia política, no es incorrecto. No obstante, es una definición que no da cuenta del hecho objetivo. En realidad, es trabajo capitalista en condiciones extremas de explotación y expoliación, funcional a las grandes cadenas empresariales. Y no sólo se encuentra en el área textil, donde en condiciones infrahumanas se desempeñan personas para grandes marcas exportables. Del mismo modo ocurre en la producción agropecuaria que termina con mercancías de valores altísimos en el mercado mundial y que parten con mano de obra infantil. Pero en rigor no es trabajo esclavo; no se trata de alguien que le  pertenece a un amo. Simplemente, la persona está vendiendo su fuerza de trabajo al peor precio, incluso a cambio de un plato de comida, y en la más degradante situación imaginable. Ni siquiera se trata de alguien que tiene un amo que lo tendrá que mantener de por vida. Es el eslabón más precarizado de la cadena capitalista, y no de pequeños empresarios, sino de grandes y sofisticados sectores capitalistas.”

-En territorio de la  pequeña y mediana empresa se desempeña el 70 % de los trabajadores del país…

“Es una tendencia mundial. Y buena parte de la ganancia de la que se apropian esos empresarios, en concreto es transferida por distintos caminos a los grandes capitales. Hay que pensar que la ganancia de los pequeños auto partistas se  queda en la gran empresa automotriz; como hay que pensar que los pequeños negocios de comida a bajo costo lo que en verdad hacen es abaratar la fuerza de trabajo para que el gran empleador pueda pagar menos.”

LAS CONDICIONES DE EXPLOTACIÓN

-¿Un gobierno administrado por cualquiera de los conglomerados y partidos de la llamada “oposición política” que está en el Congreso, haría diferencia respecto del actual Ejecutivo para el pueblo trabajador que habita Argentina?

“Si uno dejara ese papel al PRO (ultraliberalismo económico, ultraconservadurismo social y cultural) o al Justicialismo alternativo (ultraliberales), o al radicalismo (ídem), el mundo de los trabajadores estaría peor. Al respecto, uno de los problemas de la izquierda es la incapacidad de hacer matices y distinciones entre las componendas políticas y los propios intereses de las distintas clases sociales. Ello aleja a la izquierda de los trabajadores reales y concretos. Muchos trabajadores sienten y tienen motivos objetivos para considerar que su situación mejoró respecto de las crisis más recientes. Los miles de trabajadores que consiguieron empleo cuando antes no lo tenían, por ejemplo. Por otra parte, entre un 60 a un 80 % son nuevos trabajadores. Es decir, después de la hiperdesocupación y el crecimiento del empleo, las nuevas generaciones de asalariados ven que existe en algunas partes negociación paritaria, cierto aumento salarial (aunque sea puramente nominal) y ocupación. De no hacer estas consideraciones, tendría que pensarse que los trabajadores son estúpidos, cuando lo que pasa es que están menos mal que antes, que hace una década.”

-El mejoramiento del salario y la tasa de empleo siempre se hace en referencia comparativa al desastre económico de comienzos del siglo XXI. ¿Qué acontece en otras facetas del trabajo?

“Lo que jamás se menciona es lo que pasa al interior de los lugares de empleo. Nadie se ocupa del cómo se trabaja. Ningún gobierno ha tocado la legislación relativa a la flexibilidad laboral, la polivalencia, la arbitrariedad del empleador en materia de tiempos y horarios de trabajo, la accidentabilidad, etc. Y sólo ha habido cambios significativos de las condiciones laborales donde existen cuerpos de delegados sindicales fuertes. Porque en las grandes paritarias, en un 90 %, únicamente se discute la remuneración. Está fuera de agenda cómo se organiza el trabajo, las condiciones laborales y la salud de los ocupados.”

-¿Y en el ámbito contractual?

“Está, antes que todo, el trabajo “en negro”, que en el campo se dispara a un 70 % y es estacional. Por otro lado, hay una ley que se usa de manera fraudulenta sobre el trabajo transitorio. Claro que existen agencias de empleo eventual para ocupaciones, efectivamente eventuales (de meses o días). Sin embargo, muchos trabajadores –metalúrgicos, por ejemplo- llevan 10 a 15 años en agencias de trabajo eventual. Otra de las formas de uso y abuso, aun del propio Estado, es tener asalariados como si fueran cuentapropistas y que funcionan como monotributistas. Se encuentran obligados a facturar como si fueran autónomos cuando en realidad trabajan en las instalaciones del empleador, a órdenes de los jefes, con tiempos impuestos. El Estado que dice combatir el trabajo “en negro” es uno de los principales precarizadores. Otro ámbito grave corresponde a la tercerización o subcontratación que se ha extendido a todas las ramas económicas. Naturalmente, se trata de una estrategia patronal tanto para economizar mano de obra, como para dividir a los trabajadores.”

CUERPOS DE DELEGADOS, ORGANIZACIÓN ESTRATÉGICA

-¿Por qué no se levantan, en general y masivamente, los trabajadores frente a la realidad descrita?

“Argentina sufrió un golpe militar feroz; fue a una guerra absurda y la perdió (Las Malvinas); tuvo dos episodios de hiperinflación que para quien no los padeció resultan muy difíciles de entender (alza de precios de los productos en sólo horas del mismo día); y un episodio de hiperdesocupación. Todos esos fenómenos han minado la fuerza del movimiento obrero. Los de arriba no lograron la desmovilización, porque a pesar de lo anterior, continúa habiendo lucha y conflicto (subterráneo metropolitano, alimentación, industria del neumático, etc.). De todas maneras, la sindicalización en el país en el sector privado (desde más de 10 trabajadores organizados) está en un 38 %, y en el Estado la afiliación es más alta todavía. Sin duda, Argentina se haya entre las naciones con mayores niveles de sindicalización del mundo.”

-¿Cómo se explica?

 “Una de las fortalezas del movimiento obrero argentino, es la existencia en los lugares de trabajo de cuerpos de delegados elegidos por los trabajadores directamente (afiliados y no afiliados), con capacidad de generar conflictos, organizar asambleas, peticionar independientemente de las direcciones sindicales macro. La presencia de los cuerpos de delegados, conocidos desde los 30’ del siglo XX, es la manera en que los trabajadores han logrado resistir tanto. Por eso mismo, desde los 50’, las patronales exigen que se les quite poder a los delegados. De hecho, los principales procesos de recuperación de derechos conculcados los últimos años han sido obra de los cuerpos de delegados.”

-¿Y cómo conviven los cuerpos de delegados con la poderosa burocracia sindical?

“Todo el tiempo hay tensiones entre ambos espacios, todo el tiempo hay acuerdos entre algunas direcciones sindicales y las empresas para pasar por alto a los cuerpos de delegados. Si bien este tipo de organización corresponde a un 13 % de los lugares de trabajo privados, están en las grandes empresas, lo que resulta intolerable para la burguesía. Y lo dice abiertamente. ‘¿Cómo es posible que haya trabajadores que me puedan detener la producción?’”

-Entonces, de provocarse la necesaria puesta al día del sindicalismo ante las nuevas formas de organización del trabajado asalariado impuestas por la actual fase de reproducción capitalista, los cuerpos de delegados jugarían un rol cardinal…

“Los primeros que enfrentan las nuevas formas de organización capitalista son precisamente los cuerpos de delegados. ¿Quiénes son los que están en los lugares de trabajo y sufren cotidianamente la súper explotación? Los propios trabajadores del lugar que, a su vez, eligen a aquellos, entre ellos mismos, que mejor representan sus intereses. En buenas cuentas, para bien de los asalariados, resulta imprescindible la organización en los lugares de trabajo y su participación democrática para revertir las presentes relaciones de fuerzas con la patronal.”

PROLETARIZACIÓN DE LOS PROFESIONALES

-¿Qué sucede con la situación de los profesionales universitarios?

“Lo que a mediados del siglo XX fue el profesional liberal, el abogado, el arquitecto, el ingeniero, etc., con la chapa en la puerta, se acabó. El caso más paradigmático se advierte en la salud, donde la  mayoría de los médicos trabajan para obras sociales, para clínicas, para el sector privado. Y en condiciones en las que se les plantea cuánto tiempo tienen para atender, qué puede recetar y qué no, qué tipo de exámenes pueden solicitar a la gente y cuáles no. Es decir, están sometidos a normativas y relaciones idénticas a las de cualquier otro asalariado. Asimismo, cada vez más crecen los estudios de abogados que laboran para patronales, convertidos en mano de obra asalariada como cualquiera. Aquí se está transitando del doctor, orgullo de la familia, hacia un trabajador que corre de una clínica a otra, atendiendo mal porque no tiene tiempo. En Argentina egresan muchos más profesionales de los que pueden conseguir empleo en su profesión. Estamos frente a una sobrecalificación profesional, en la cual hay profesionales trabajando de técnicos, técnicos trabajando de operarios, y así. Por eso también existen muchos profesionales argentinos que migran a otros países.”

LA CUESTIÓN DEL PODER

-Se “argentinizó” parte de YPF con los subsecuentes relatos nacional desarrollistas del oficialismo, por un lado, y la estridencia crítica y ultraliberal de la burguesía más dura expresada en la derecha fundamentalista, por otro; pero el gobierno español acaba de estatizar el cuarto principal banco de la plaza hispana para socorrerlo de su quiebra. ¿Cuál es el contenido del Estado argentino?

“Estamos en una sociedad capitalista. Y en una sociedad capitalista el Estado representa los intereses de las clases dominantes. Eso es una generalidad que para hacer política no sirve demasiado. No es lo mismo Carlos Menem o Duhalde que este gobierno. ¿Esto es lo que uno quiere? Por supuesto que no. Uno quiere mucho más.”

-Dada tu larga experiencia en el mundo laboral, ¿puedes advertir pistas que concurran al origen de una alternativa política propia del pueblo trabajador?

“Estamos en un momento de mucho debate, de confusión. El movimiento obrero argentino no está derrotado, pero pareciera estar en un compás de espera. Hay prácticas menores muy combativas de organizaciones realmente interesantes. Pero existe otro sector que aún confía en el gobierno actual, lo que no significa obsecuencia eterna y no pelear por negociaciones colectivas reñidas con las pretensiones del Ejecutivo. Se observan procesos de recomposición parcial en algunos sectores.”

-¿El pueblo trabajador argentino es capaz de luchar por mejores condiciones salariales y laborales exclusivamente, o palpita en su seno la convicción de poder político? ¿Cómo se resuelve fotográficamente ese movimiento en el momento actual y de acuerdo a su historia?

“Históricamente, el movimiento obrero argentino se ha planteado el problema del poder. Claro que hay que establecer que la constante de los trabajadores organizados a escala mundial se reduce a la lucha por mejorar las condiciones en que vende su fuerza de trabajo. Esto tiene ver con la conciencia. Si la clase trabajadora quisiera ir mucho más allá, se hubiera tomado el poder en muchas partes. Pero sobre el combate por el poder está la década de los 70’. Ello fundamenta políticamente la dictadura militar de 1976 y que la inmensa mayoría de los desaparecidos hayan sido trabajadores, dirigentes, activistas. La burguesía sabe muy bien dónde golpear.”

-¿Y los trabajadores saben dónde golpear?

“Al menos en los lugares de trabajo donde están decididos a pelear, saben dónde golpear.”

-¿Cuál es la relación entre los partidos de izquierda de Argentina y el pueblo trabajador concreto?

“Aunque resulte obvio, la izquierda adolece de una inserción masiva en el movimiento obrero del país. Ahora, también es cierto que toda lucha de trabajadores siempre se encuentra gente de izquierda. Más allá de lo correcto o no  de las tácticas, siempre existe militancia de izquierda en la pelea de los asalariados. A diferencia de otros países, en Argentina la izquierda no está a la cabeza de las centrales sindicales.”

“LA HISTORIA ESTÁ ABIERTA”

-Lo que me asombra es la cantidad de juventud que participa en lo que existe de movimiento de los trabajadores, de las luchas ambientales consecuentes, de los pueblos originarios, de la diversidad sexual. Como más me asombra cómo, a contrapelo de los derrotistas y los enemigos de la humanidad, la imagen señera de Ernesto Guevara habita como actualidad en el corazón de esos jóvenes, aunque el punto de sintonía inicial sea puramente romántico o emocional. “El Che” adquiere formas, desde las luchas más riesgosas hasta los actos más sencillos, que no por ello tan necesarios, de solidaridad.

“En los lugares de trabajo, en las movilizaciones, las marchas de Derechos Humanos hay una fortísima participación de la juventud. Algunos parecen haberlo descubierto ahora, pero data de hace mucho. Alguien tendrá que estudiar (que sea tal vez un sociólogo que tenga más tiempo que yo) cómo se transmite la conciencia de lucha y de clase. Porque si bien los de arriba han quebrado muchas cosas, los jóvenes están militando, saben cómo hacer un corte, un paro. Es verdad, hay muchos jóvenes que han naturalizado la precarización y la flexibilidad laboral. Sin embargo, siempre están los que se rebelan frente a ello. Y aunque desconocen los tecnicismos de la pelea sindical, no desconocen cómo luchar. En el activismo joven existe una búsqueda muy poderosa.”

-¿Y la convicción de lucha de esa juventud podría convertirse en vocación de poder?

“Espero que sí. Muchos ya saben que sin vocación de poder, la lucha será un ciclo permanente de caer y levantarse. Y hay otros que portan una intuición de justicia que simplemente pelean y sólo les falta que incorporen elementos para tener la certeza de que no basta ganarle un metro a la patronal. La historia está abierta.”

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