martes, 21 de junio de 2011

España - 19-J/ himno a la alegría

Miguel Romero *
-“Oye, ¿dónde está nuestra gente?”
-“¿Cuál de ellas?”

1. El que pregunta buscaba al cortejo de Lavapiés que se le había despistado entre calle y calle. El que responde está mirando a la muchedumbre de cortejos, grupos, colegas… hermanados como nunca, que abarrotan la Ronda de Atocha camino de la Plaza de Neptuno, convencidos por primera vez en ni se sabe los años de que, como dice uno de lemas más hermosos y subversivos del 15-M: “Dormíamos. Nos hemos despertado”. Toda aquella gente era, efectivamente, nuestra gente.

¿Cuanta gente? Era especialmente importante que después de la tremenda campaña intimidatoria política y mediática desencadenada tras el 15-J catalán hubiera mucha gente en la calle, especialmente el Barcelona. Y ha habido muchísima gente en Barcelona, lo que constituye la mejor noticia del 19-J, en sí misma y para el futuro del movimiento. Pero también, proporcionalmente a las posibilidades de cada lugar, en todas partes: en Canarias, en Galicia, en Ávila… Y hasta 8.000 en Bilbao y 5.000 en Donostia; si no lo veo, no lo creo.

¿Y en Madrid? En Madrid, tenemos a Lynce, el no va más del conteo “científico” de manifestantes. En esta ocasión, el conteo “cabeza a cabeza (sic)”, ha dado “37.742 personas, con un margen de error del 12% (resic)”. Dividiendo por seis, sale a poco más de 6.000 personas por columna. Ni hablar. Hasta 6.000 sabemos contar sin necesidad de fotografías aéreas. La cifra real de manifestantes estuvo mucho más cerca de los 150.000 que dio la acampada, que de los cálculos de estos Standard & Poor´s de la medida de manifestaciones. A ver cómo cuentan cuando venga el Papa.

2. Si esta vez era especialmente importante el número de manifestantes, como prueba del crecimiento y la extensión del movimiento, hay también otros avances en el contenido y las formas de acción.

En Madrid, ha sido una idea genial la organización de columnas de manifestantes desde barrios y pueblos, como un enramado de afluentes que desembocaron en la reunión general en la Plaza de Neptuno. Una idea que, por cierto, viene del ala militante del movimiento obrero madrileño (http://marchasanticrisis.wordpress.com/), a la que el 15-M tuvo la inteligencia de sumarse; los resultados de la sinergia han sido espectaculares.

Esta forma de marcha ha creado por sí sola una conciencia de movimiento y de causa común potentísima. Ha propiciado también una intensa emoción y alegría compartidas –imposible describir con palabras lo que se sintió en la columna que venía del Sur cuando volviendo la cabeza vimos aproximarse a la multitud que venía desde el Este- sentimientos que no son en absoluto ajenos a la política entendida como una práctica emancipatoria; tantos miles de abrazos auténticos entre la gente son la imagen antagónica de las risas y las carantoñas estúpidas de los políticos profesionales cuando posan para las cámaras. Terminar la concentración masiva de la Plaza de Neptuno con el Himno a la Alegría de la 9ª sinfonía de Beethoven, secuestrado como "himno oficial" de la Unión Europea, sido una bonita idea.

Ha habido también un ambiente más “popular”, menos protagonizado por jóvenes, una participación mucho más numerosa que en otras ocasiones de gente “mayor”. En este sector, la idea de: “Dormíamos. Nos hemos despertado”, toma un sentido especial, que se expresa en muchas declaraciones: algo así, como un “arrepentimiento” de la pasividad del pasado -de los “años de plomo” de tantas batallas perdidas, porque no se dieron, desde mediados de los 80 - junto con un compromiso de no aceptar más somníferos, vengan de donde vengan.

Se abre así la posibilidad de afrontar una cuestión central para el movimiento: la plena incorporación a él de las clases trabajadoras. Es un objetivo y un desafío muy difícil. La iniciativa que se está considerando de convocar una huelga general con autonomía de los sindicatos es muy arriesgada, pero no es desdeñable. Sin moverles la silla a los sindicatos mayoritarios no vamos a ninguna parte. Moviéndola, quizás incluso pueda haber un margen de acuerdo con ellos y, en todo caso, se puede potenciar el crecimiento de la simpatía hacia el 15-M y la participación en él de militantes y dirigentes sindicales –que existe desde el primer día en los sindicatos “alternativos” y ya se está impulsando por militantes de CC OO-, así como la formación algunos nacientes “grupos 15-M” en centros de trabajo: una idea magnífica.

Ha crecido también la participación de inmigrantes, especialmente latinoamericanos que cuentan con la ventaja para la participación del idioma común. Queda mucho por hacer, pero es vital que el movimiento sea capaz de ser solidario en las "distancias cortas", con quienes sufren los golpes más duros de la ausencia de derechos, la represión y la crisis.

Un movimiento en construcción necesita éxitos prácticos. Ya lo es, y de grandes dimensiones, haber conseguido en poco más de un mes constituir una expresión política, con creciente apoyo social, de la indignación popular contra el sistema político y la dictadura de los mercados. Pero hacía falta algo más tangible, que se pudiera tocar con los dedos. En este sentido, la contribución a la extensión de las agrupaciones de afectados(as) por las hipotecas y las acciones de solidaridad contra los desahucios, que están consiguiendo detenerlos, (http://afectadosporlahipoteca.wordpress.com/) han fortalecido la confianza y la moral del movimiento y su carácter solidario con las víctimas, frecuentemente inmigrantes, de la gigantesca estafa bancaria que exige cantidades impagables, además de la dación del piso, ante el impago de hipotecas-timo, comprometidas ingenuamente y sin leer la letra pequeña en los tiempos de la “burbuja inmobiliaria”. Por cierto, estas acciones anti-desahucio no están contando con la solidaridad, ni siquiera formal de los sindicatos de Banca. Sería muy útil que esta solidaridad se expresara urgentemente, lo que serviría también para desmentir las siniestras noticias de que CC OO de Banca apoya a la patronal bancaria en nombre de la “estabilidad del sistema financiero”.

3. Un nuevo movimiento social, y más aún un proyecto de nuevo movimiento social, entra difícilmente en las clasificaciones políticas habituales. En todo caso, el 19-J ha concluido el debate, muy poco interesante, sobre si el movimiento era “de izquierdas”, o se limitaba a la presión sobre el sistema en nombre de reformas democráticas y una difusa demanda de justicia social. Estamos, en realidad, ante el nacimiento de un “pueblo de izquierdas” que ha estado ausente de la realidad española, o al menos no ha tenido conciencia de sí mismo, desde los tiempos de la República. La diversidad política, ideológica, de experiencias, aspiraciones y tradiciones, es enorme como no podía ser menos. Pero llama la atención la dinámica vertiginosa de maduración política común. No sé si valora cómo se merece, la capacidad de respuesta al ataque político y mediático posterior al 15-J. No sólo no han conseguido amedrentar a la gente, sino que tampoco la han alejado un milímetro de la desobediencia civil pacífica que es su identidad y su método de acción fundamental, sin necesidad de directrices o consignas de ninguna parte, como fruto natural de la reflexión y la determinación de las personas que participan o simpatizan con el movimiento.

Los medios destacan el carácter “pacifico” del 19-J, después de haber manipulado hasta la náusea los conflictos de la Ciutadella. Pero no destacan lo fundamental: que después de cuatro días de machaque sobre la sagrada “soberanía popular” y de los “representantes elegidos por el pueblo”, el movimiento ha seguido con su desafío al sistema político gritando con total convicción: “¡No nos representan!”. Una convicción que el 19-J ha extendido a la Unión Europea, con un rechazo radical del Pacto del Euro.

Todo esto, a lo que habría que añadir las aportaciones de grupos como Economía y Feminismos, en poco más de un mes y cuando el punto de partida de las reivindicaciones era la reforma de la Ley Electoral (un objetivo que, a mi parecer, sigue siendo bastante confuso, no porque la ley electoral actual no sea escandalosamente antidemocrática, que por supuesto lo es, sino porque caben muchas “reformas” que, por ejemplo, sólo afecten al reparto de las cuotas de poder entre los partidos parlamentarios o pre-parlamentarios, como Equo; también, porque hasta la mejor ley electoral tendría un efecto muy limitado en el sistema político, si no viene precedida de cambios profundos en las relaciones de fuerzas sociales, que no vendrán de las instituciones parlamentarias; y finalmente porque apenas se está considerando la reciente reforma de la ley, pactada discretamente entre PP y PSOE, mientras los diputados de izquierda miraban al techo, que establece una barrera de recogida de miles de firmas para permitir la participación electoral de candidaturas sin previa representación parlamentaria).

4. Es un pronóstico razonable pensar que esta dinámica de maduración, o si se quiere de “radicalización” unitaria, no podrá mantenerse durante mucho tiempo más, máxime con la perspectiva de unas elecciones generales. Por eso fortalecer el “cemento común” para que pueda convivir con debates y con opciones diferentes de sectores del movimiento en determinadas circunstancias es una tarea muy importante, que debería nacer de abajo a arriba, echando raíces en las asamblea de barrios y pueblos.

Pienso que ese cemento necesita para fortalecerse, sobre todo, acción y comunicación. Por eso el activismo actual, que puede parecer excesivo, con decenas de iniciativas en estudio o en marcha, creo que es positivo. Y el trabajo de toda la gente de comunicación: hackers, periodistas por escrito, fotografía, video… está haciendo ya una contribución magnífica al desarrollo del movimiento, pero tienen aún mucho tajo por delante; porque de ellas y ellos depende que se fortalezca la autonomía del movimiento respecto a los medios convencionales (muy necesaria, como hemos podido comprobar con la campaña orquestada tras el 15-J) y se creen espacios de debate compatibles con la marcha general del movimiento que, como hasta ahora, tendría que seguir basada en la acción.

5. No hay duda: ya nada será como antes y todo será mejor que antes. No ya mejor de lo que existía antes: eso era fácil de mejorar. Mejor de lo que podíamos haber imaginado.

La izquierda social y política necesitaba un cambio radical en la movilización y las expectativas de la gente “de abajo”, especialmente la gente joven, para poder un salto adelante en cantidad y calidad, para que pudiera plantearse como una tarea actual la construcción de un referente político anticapitalista con influencia social. Pues ahí está la posibilidad material, no sólo la ilusión o la esperanza, para ese cambio.

También está ahí un desafío. Porque lo que ha ocurrido no sólo es mejor de lo que podíamos haber imaginado. Es también, y sobre todo, diferente a como podíamos haberlo imaginado. Y lo que toca ahora es aprender a jugar cuando “el movimiento real que critica el orden existente” está cambiando las reglas del juego.

* Editor de Viento Sur

miércoles, 15 de junio de 2011

Paraguay - Asesinato de Santiago Leguizamón,

Asesinato de Santiago Leguizamón,
infiltración del narcotráfico en el Gobierno
y la herencia inescrupulosa de la dictadura

Vicente Brunetti
Abril 26, 2011

El texto inicia con el asesinato de Santiago Leguizamón que, a mi modo de ver, demuestra la infiltración de los narcos, del sitial periférico que ocupaban en las sombras, al asalto desvergonzado de los sitiales del poder local y central: Intendencias, Cámaras de Diputados y de
Senadores y, en su momento, hasta la Presidencia de la República.

1. Un General para mi colección de “cabos sueltos”
Una tarde de noviembre de 1990, Santiago Leguizamón me visitó en casa . Si bien, no estaba con el humor que habitualmente le caracterizaba, seguía locuaz, aunque se notaba alguna preocupación.
Me pidió escuchar, una vez más, una parte de las grabaciones que hice al interferir la comunicación del gobierno que fue derrocado, por el golpe de estado, hacía menos de un año, el 02-02-1989.
Como es un material contenido en ocho cassettes de audio de una hora cada uno, en las que se escucha el desorden, desconcierto y desesperados intentos de contubernio tardío de los personeros de la dictadura, ministros de estado, generales con mando de tropa, secretarios del tirano, el jefe de policía, uno de los hijos del dictador, entre otros, pregunté qué parte quería escuchar.

Y, en lo que entonces supuse un repentino cambio de tema en su ánimo, me miró de modo socarrón y pidió que le relate de nuevo una conversación con una colega cubana, durante una misión que cumplí para la UNESCO de Quito, en las ciudades bolivianas de Cochabamba y La Paz.
En efecto, como saludo, la colega me había dicho que las diferencias entre Cuba y Paraguay cada vez eran menos sutiles…, y le repetí a Santiago lo que me había dicho ella:
– En Cuba, a un General narcotraficante, lo fusilamos. En Paraguay, le permiten que se autonombre Presidente de la República.
Y Santiago, haciendo un juego de palabras, me dijo:
– Mirá, vos que siempre andás escudriñando “cabos sueltos”…, acá tenés un “General” para tu banco de datos…
Y me pasó una foto en la que aparecían cuatro personas. A una de ellas no reconocí, y le dije:
– Esta es la foto documentando que los famosos “Tres Mosqueteros”, en
realidad eran cuatro…
En la foto aparecían, juntos y sonrientes, el jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria; Fahd Yamil, Andrés Rodríguez Pedotti, presidente de la República y una persona desconocida para mí, por lo que le pregunté de quién se trataba.
– Ah…, es de la DEA.

2. Acerca de las dos enamoradas de Santiago Leguizamón
Con Santiago Leguizamón nos conocimos en la Carrera de Comunicaciones de la Universidad Católica, donde la cursamos desde 1970, y mantuvimos una férrea amistad.
Hacia el final del año en que presenté mi Tesis para egresar, en 1974, Santiago contrajo matrimonio con una de sus dos enamoradas de toda la vida: Ana María Morra Trigüis.

A modo de aclaración para las bestias peludas que espían ilegalmente las comunicaciones privadas, su otra enamorada era la Radio. Y lo pude comprobar, ya que entre 1970 y 1977 tuve a mi cargo dos programas culturales dominicales, en Radio Cáritas.
Cada que le era posible, Santiago me acompañaba, así como el amigo Luis Szarán, para la selección cuidadosa que hacíamos de las viñetas musicales, la elección de contenidos y la eventual participación de algunos invitados, como Augusto Roa Bastos.

El 15 de diciembre de 1975, Santiago logró el sueño de convertirse en propietario de ZP31 Radio Mburucuyá, en Pedro Juan Caballero.
Desde 1987 hasta 1989 tuve a mi cargo la elaboración y producción de los microprogramas radiales diarios de Educación Cívica y Construcción de Ciudadanía, por encargo de “Mujeres por la Democracia”, propalados por cuatro radioemisoras de la capital.
Fue un trabajo denodado y exigente. Hasta ese momento, ninguna organización había optado por elaborar contenidos educativos en un formato pequeño de comunicación y, menos todavía, de aparición rigurosamente diaria.
Lo que equivalía a la producción de un programa nuevo para cada día…

En una reunión que tuvimos en su casa, en Asunción, le hablé a Santiago de este proyecto y de la intención de que los programas fueran irradiados a través de radioemisoras del interior, incluida la suya.
Se convirtió en un generoso entusiasta de tiempo completo que facilitó contactos, medió en conversaciones con otros propietarios y abundó sobre diversas sugerencias propositivas. Incluso, me llevó hacia el frente de la casa y a solas, me dijo:
– Este es el abono nuevo para una sociedad nueva…
Coincidí con su apreciación, y agregué que, a mi humilde modo de ver, la movilización ciudadana en la ciudad de Pilar, en ocasión de la gran inundación producida por El Niño de 1983, había sobrepasado de lejos la capacidad de respuesta de la dictadura, que se vio desbordada por el arrojo tenaz y la solidaridad colectiva, dejando en claro, por primera vez, que las sumas del
pueblo ERAN, definitivamente MÁS, que las cadenas implantadas por la tiranía.

Y que los programas de Mujeres por la Democracia a ser transmitidos por radioemisoras del interior, los estábamos elaborando con Mario Rubén Álvarez, en guaraní.

3. El año en el que la mafia, desde el poder, asesinó a Santiago Leguizamón
En una carta dirigida en marzo 5/1990 al Dr. Alan Hancock, Director de la División de Libre Flujo de la Información y Desarrollo de la Comunicación, de la UNESCO, en París, firmada por el Pbro. Dr. Juan Oscar Usher, en su carácter de Rector de la UNIVERSIDAD CATÓLICA, y por mí, como Director de TRABAJAR Y COMPARTIR, se afirmó que:
"...el inmediato pasado del Paraguay, quedó marcado por una lucha cotidiana, en la cual la sociedad civil y las organizaciones no gubernamentales enfrentaron el oprobio y el bochorno de un sistema autoritario y dictatorial que desde el gobierno anterior intentó arrasar todo vestigio de dignidad cívica...".
Los siguientes elementos, como prediagnóstico de la realidad, señalan:
"Las consecuencias más graves se observan en:
a) la confusión conceptual de la ciudadanía toda, como el resultado de
una estructura educativa inadecuada para la consolidación de una sociedad
autónoma, por haber fomentado el culto al personalismo, el egoísmo, la
docilidad y la obsecuencia;
b) el proceso de aislamiento que operó en tres niveles: i) entre los individuos; ii) entre los diferentes sectores sociales dentro del país y, iii) entre los individuos y actores sociales, y entre éstos y la comunidad internacional, alterando profundamente los procesos de comunicación;
c) el vacío de saber, de conocimiento y de práctica cultural que en la realidad social desmanteló los principios del respeto, de la solidaridad, de la cooperación y de la justicia; negando el derecho de todo ciudadano, a un proyecto digno de vida;
d) el estado de agresión que soporta la sociedad y la civilidad, por parte de los medios de propagación masiva, subordinados a la publicidad comercial, que en complicidad con los grandes productores, y distribuidores internacionales de información, atropella a la ciudadanía en sus valores, en su identidad, y en sus íntimas creencias".
Este era el clima que se vivía en el año 1990 en el país.

Y de estas cosas conversábamos con Santiago, cada vez más preocupado por las crecientes sospechas ciudadanas de que el tumor canceroso de la mafia había hecho metástasis en el interior del poder, y que los hechos eran inocultables. Por su parte y, a su vez, los inculpados de
pertenecer a las organizaciones delictivas, empezaron a manejar la creencia de que Santiago había logrado documentar esos vínculos.
De hecho, la visita que Santiago me había hecho a fines de noviembre de 1990, fue para pedirme que quite y oculte fuera del país la foto que me mostró y otros materiales que no alcanzó a precisar, sabiendo que al mes siguiente debía viajar a Europa y, por mi parte, llevaba copias del audio con la grabación de las comunicaciones del gobierno derrocado con el golpe de 1989.
Santiago prometió volver con la foto y los documentos que mencionó.

Pero las cosas se complicaron y no lo pudo hacer, por lo que nunca más volví a ver la foto (salvo en un relato descriptivo que hizo un periodista argentino, pero que no menciona al agente de la DEA) ni tomé conocimiento de los demás materiales.
Una vez de vuelta al país, Santiago me llamó por teléfono en la segunda semana de abril de 1991, pidiendo que nos encontráramos “para entregarme aquello”. Pero, de nuevo se complicaron las cosas y el encuentro ya no pudo realizarse.

El asesinato de Santiago Leguizamón, hacia el mediodía del viernes 26 de abril de 1991, fue en represalia a sus programas radiales y columnas en la prensa escrita capitalina, denunciando el tráfico de drogas y de armas de guerra, el lavado de dinero, el contrabando de soja y de whisky, el robo de vehículos y la corrupción en general.

Además, los datos de la realidad aportados desde la voz y los textos periodísticos de Santiago, no eran posibles de que ocurran, ni de ser entendidos, sin la complicidad entre los capomafiosos del crimen y el gobierno de Andrés Rodríguez.

El asesinato fue realizado con el protocolo característico de la mafia: un procedimiento mortal cometido a la luz del día, en plena ciudad, es todavía más terrorífico y amplifica la capacidad de infundir terror, dando a conocer de manera pública y procaz, cuál sería el resultado de personas, instituciones y sectores que se opusieran a los deseos y apetencias de los capomafiosos.

La subregión ya había sido pródiga en darle un lugar a las autoridades cómplices, en particular, con la mafia del narcotráfico.
Y la infiltración que la mafia había realizado, como un sórdido camino inconfundible de termitas (kupi´í), había socavado el edificio social y llegaba hasta el primer anillo del poder político-administrativo del país.

4. La Prensa Comercial tutelada por una ultraderecha ignorante y retardataria.
A veinte años del asesinato de Santiago Leguizamón, este año el acto de memoria oficial y oficioso, encuentra a su esposa Ani Morra más fortalecida por la integridad de sus vidas y el acompañamiento de sus hijos Raquel, Dante, Sebastián y Fernando.
Este hecho, a mí me llena de orgullo, sin que me una a Ani ni a sus hijos una relación de parentesco. La amistad que mantuve con Santiago, me es suficiente para comprender que Ani y sus hijos, hicieron de sus vidas mucho más de lo que esperaba Santiago.

Porque Santiago ansiaba seguir compartiendo y cooperando con su familia que, sin embargo, se vió obligada a arreglárselas sola para seguir adelante, viendo a su alrededor como las y los colegas de Santiago alquilaban sus conciencias al narcotráfico, tal como lo hicieron César Ávalos

(h) y Carlos Niz, cuando como vulgares mercenarios pretendieron lavar la imagen del narco Fahd Yamil en una conferencia de prensa realizada en el Hotel Guaraní.
Hay nombres y actitudes valientes, como Susana Oviedo, Mario Rubén Álvarez, Andrés Colmán Gutiérrez, Miguel H. López y Luis Bareiro, que debemos separar del hato maloliente de personas en situación “de alquiler”.
No todos los colegas de Santiago Leguizamón se prestaron para realizar una acaramelada entrevista y dejar bien parado a los exitosos contrabandistas de whisky y cigarrillos, o a proxenetas, o a turbios y torvos personajes vinculados a los designios tutelares de la derecha retrógrada e impresentable, sea que pertenezcan a la Unión Industrial, a la Asociación Rural
o a la Cámara de Anunciantes.
Ni todos los colegas de Santiago Leguizamón ofrecen los micrófonos radiales, las cámaras de TV o espacios en sus columnas a personajes que llegan al Congreso en estado de embriaguez, o que utilizan recursos del Estado
para chatear en páginas “hots” como lo hicieron impúdicamente Luis Alfredo Jaeggli o Armando Espínola, o que sin pudor alguno por su ignorancia, pretenden un juicio político al Presidente “por su conocida condición de ninfómano”, así como lo presentó el diputado Juan Bernardo Ziett.
En contraste con las firmes convicciones que hacían parte de la coherencia de Santiago Leguizamón, su señora y sus hijos encuentran a los oportunistas y a las aprovechadoras con artículos y entrevistas en los que aparecen trasnochados y decadentes animadores de festicholas, que se las dan de poseer “tendencia socialista”, pero que alquilan sus calvas, panzas y sonrisas de plástico enmohecido para publicitar hamburguesas grasientas, bebidas carbonadas, o a corporaciones fascistas como Monsanto, Cargill, Dupont o Coca Cola.

Eso, no define ningún “profesionalismo”, sino a vulgares mercenarios, que son las personas dispuestas a hacer lo que sea, por una paga. O para que incorporen a sus hijos o hijas como planilleros de algún programa o institución.

Y si lo tuviéramos hoy a Santiago Leguizamón, no habría forma de explicarle la falta de escrúpulos que reina en las decisiones y financiaciones que realizan las personas responsables de la Comisión Nacional del Bicentenario, al darle dinero a, precisamente, César Ávalos (h) para la
publicación de “La Gaceta de Asunción”, o contratar trabajos como los videos que celebran y alaban a la dictadura, con la estética fascista de Bruno Masi.

Hay muchos síntomas de que la educación nacional (el conjunto del esfuerzo privado y público), pedagógicamente, ha fracasado en varios ámbitos.
Y, en el institucional, el Ministerio de Educación y Cultura sigue siendo la seccional política más voluminosa del país, en su modalidad de fabriquita partidaria de “presidenciables”…
En el horizonte, tenemos una “tenaza” amenazadora. Uno de sus brazos, corresponde a la Prensa Comercial, que pretende implantar un proceso de fascistización en el país.

El otro brazo, es el del Imperio. Alude al procedimiento brutal y enfermo del “hondurazo”, la modalidad del anciano “coup d´État” cívico-militar.
En medio de esta tenaza opresiva, la ciudadanía sigue demostrando, mediante una familia como la esposa y los hijos de Santiago Leguizamón, entre muchas otras, que es mucho más sana y proactiva que las y los gobernantes del pasado oprobioso.

martes, 14 de junio de 2011

Chile - ¿Qué hay detrás de las últimas movilizaciones?

Marco Cuevas

Santiago 11 de junio de 2011

El último mes nos ha sorprendido con multitudinarias movilizaciones que han estado centradas en el tema medioambiental, específicamente Hidroaysen, y educación superior. El grueso de los participantes son jóvenes entre los 20 y 40 años, es decir, nuevas generaciones que entienden la movilización social y el compromiso político desde variables muy distintas al stablishment político, dígase Concertación y Alianza, y por que no decirlo, también al PC, que son las expresiones orgánicas del sistema político.

Estos movimientos han surgido por fuera de las organizaciones políticas tradicionales y se enmarcan en lo que hoy se denominan movimientos ciudadanos, y se enfocan en temas que la elites consideraban zanjados en tanto ya ellos habían definido una política energética o una política de educación superior. Estos ciudadanos al emerger en la esfera pública lo hacen de manera sorpresiva, pacífica y multitudinaria, no sólo una vez, sino que varias veces y con el agregado que las siguientes, son más numerosas que la anterior.

Sin duda que ambos movimientos son distintos, el medioambientalista y el estudiantil universitario, ya que el primero nunca fue tema de agenda de algún partido o movimiento, y el segundo ha sido tradicionalmente una cantera de cuadros de partidos políticos, que no obstante lo anterior desde la segunda mitad de los noventa no había tenido relevancia alguna. Sin embargo, los une el que estas temáticas se instalan en la agenda por fuera de los partidos, es más, en las movilizaciones es posible encontrar militancia de derecha e izquierda, pero también jóvenes de filiación anarquista, y los no inscritos en el registro electoral, etc.

Elementos comunes

Son movimientos[1] que responden a nuevos temas y que podrían caracterizarse de generacionales, progresistas, catalizadores y de molestia y cansancio con la elite política.

A) Generacionales: en el entendido que son temas de preocupación de las nuevas generaciones, que comprenden la realidad en otro formato, con otra sensibilidad y preocupación. Por ejemplo, hace décadas que el tema medioambiental comenzó a ser tema de debate, quizás con la proliferación de bombas atómicas y el posible colapso de la humanidad. Recordemos las masivas protestas en Europa en los 70’, y el rechazo a los experimentos en el Atolón de Mururoa, que ya en Chile a principios de los 90’ movilizo a miles de jóvenes; esta el calentamiento global, la capa de Ozono; los alimentos transgénicos. Todos temas que no fueron parte del movimiento social y político chileno, sino que han entrado vía Ong’s, la academia o agrupaciones ciudadanas y que están teniendo realidad en las nuevas generaciones, que constatando el impacto en la vida cotidiana lo hacen parte de su atmósfera existencial.[2]

Asimismo, con la contrarrevolución neoliberal se privatizo el sistema educacional, tanto en su ámbito escolar, como en la educación técnica y superior. Bajo la consigna de la libertad de enseñanza se destruyo la educación pública, dando origen a los establecimientos particular subvencionado, los colegios municipales, las universidades privadas y los institutos de formación técnica y profesional, que en su conjunto prometían a los jóvenes y sus familias una sociedad que les daría mayor protección social, más integración, mejores condiciones de vida, es decir, un proyecto de vida, como se conoce hoy, aspiracional. Sin embargo, esta es una promesa incumplida, que ya denunciaron los secundarios y que ahora lo hacen los universitarios.

La relación nodal entre ambos movimientos, es la precarización e incertidumbre de la vida y de los proyectos de futuro, y la infantilización que hace la elite de las demandas que estos portan, en tanto el sistema político opera sobre la base de que la sociedad debe asumir sumisamente lo que ellos diseñan como proyecto de desarrollo de país.

Estos movimientos son generacionales en tanto son expresión de un momento histórico marcado por la globalización, el desarrollo de las tecnologías de la información, la crisis institucional de la política representacional y una transformación profunda de las instituciones tradicionales de socialización (dígase la familia, el matrimonio, la iglesia, la escuela, etc.). Este marco transformador impacta también las condiciones materiales de existencia, entonces la incertidumbre, la precarización implica creciente grados de empobrecimiento y marginalización, paradójicamente en escenario de grandes desarrollos científicos y tecnológicos que debiesen permitir que la abundancia sea repartida igualitariamente.

Estas nuevas generaciones tienen una distancia muy marcada con la política institucional, y si hay militantes su adscripción al partido es más bien secundaria ya que responde a patrones más bien burocráticos y está lejana a los intereses de los ciudadanos. Lo que no quiere decir que sean generaciones apolíticas, más bien no tienen posibilidad de expresarse orgánicamente, o quizás no le interesa dada la oferta existente, y por eso emergen sorpresivamente usando canales no institucionales, como es el caso de las marchas[3] y el uso de las tecnologías informáticas (las redes sociales).Versus las generaciones sobre los cuarenta que está atrapada en el trauma del golpe y que asume que la participación política está anclada a los mecanismos institucionales de participación, ya que sobrepasarlos es de alguna manera convocar a los fantasmas del pasado, es decir, poner en peligro la institucionalidad que fue lo que nos llevó al golpe.

B) El movimiento puede ser catalogado de progresista en la medida que representa la exigencia por mayores grados de participación, transparencia en la información a la hora de impulsar políticas públicas, que se les considere como ciudadanos que tienen derechos en temas que les incumben (sean estos locales o nacionales, valóricos, culturales o políticos). Son progresistas porque se desalinean de posiciones conservadoras y por eso están a favor de una sociedad cada vez más laica, que respeta a los homosexuales, esta de acuerdo con el divorcio, reniega del servicio militar obligatorio, esta en contra de cualquier fundamentalismo, sea este religioso, político, cultural o económico.

Es progresista porque se hace cargo de aquello que el sistema prometió y no ha cumplido, exige condiciones materiales de existencia acorde a las riquezas que el modelo genera, riquezas de las que usufructúan nuestras elites. Son progresistas porque se dan cuenta del descaro de nuestras elites y las interpelan. Son progresistas, es decir, que estando de acuerdo con el sistema se es progresista dentro de un marco neoliberal que ha ganado la batalla, hasta el momento en lo ideológico y cultural.[4] Le exigen que el modelo económico y social sea capaz de otorgar bienestar al conjunto de la sociedad y no solo a unos pocos. Se dan cuenta que el modelo puede ser estrujado, que el chorreo solo beneficia a algunos, por eso se lanzan a la calle, no para derribar el modelo, sino para exigirle aquello que ha prometido. Por eso es un movimiento transversal, que transversaliza su queja hacia la elite política (son todos iguales).

C) El movimiento es catalizador en el sentido que es la materialización de un malestar que esta incubado en lo subterráneo de nuestra sociedad, son muchos y muy distintos malestares que se articulan en un NO A HIDROAYSEN, es un momento de canalización de una molestia y un enojo que no ha podido manifestarse orgánicamente, pero que ahora aflora bajo la excusa del rechazo a Hidroaysen[5], existe un 74% de la población que esta en contra de este megaproyecto. Asimismo las movilizaciones universitarias también dan cuenta de una molestia mayoritaria de la población, que en estricto rigor no es novedosa, pero es la primera vez en años que el tema Educación Superior es parte de la agenda pública, y adicionalmente cuenta con el apoyo y participación de académicos y rectores, no solo a nivel discursivo, sino que con la presencia de los mismos en las marchas.

Pero más allá del tema mismo de la educación superior o de Hidroaysen, estas movilizaciones están dando cuenta que la ciudadanía esta harta y no sabe como verbalizarlo, no encuentra canales institucionales para decir basta, por eso estas coyunturas reivindicativas permiten convertirse en verdaderos géiseres por donde la presión se canaliza. Sin embargo, un plus de presión no aflora y ésta va acumulándose, lo que permite que los distintos puntos de fuga social reivindicativa, vayan extendiéndose y haciéndose más comunes y más masivos.

Desde el 2005 que estamos asistiendo a estos fenómenos, con la irrupción de los secundarios[6], lo que va dando cuenta del cambio silencioso y consistente que está viviendo nuestra sociedad. Ayer/hoy los secundarios, hoy son los ambientalistas y los universitarios. También lo fue la euforia social que desató el anuncio de Marcelo Bielsa de no continuar a cargo de la selección nacional[7]. Lo fueron los saqueos ocurridos después del terremoto de febrero de 2010, o las manifestaciones que llevaron adelante los magallánicos por el alza del precio del gas.

Son muchas señales de descontento y de malestar, sin embargo, estas quejas que se articulan en momento determinados, no logran aún convertirse en demandas, es decir, no existe todavía la capacidad de articular ese conjunto de quejas dispersas y distintas en una propuesta organizada y orgánica que permita confrontarlas con el modelo socio político y económico predominante.

D) Seguiremos teniendo más movilizaciones variopintas y ciudadanas, desplegadas por fuera de las estructuras partidarias y de los canales tradicionales de participación. De alguna manera están dando cuenta del descrédito de los partidos políticos y la elite política. El distanciamiento es tal que lo que se está jugando en estas movilizaciones es la credibilidad de las instituciones, algo tan caro a los ojos de nuestros dirigentes, y por ende la legitimidad del sistema político. La ciudadanía descree crecientemente de los lideres políticos, y esto no es un rasgo de madurez política y democrática como algunos comentaristas han señalado, sino que es de alguna manera una crisis de representación que proyectada en el tiempo es muy peligrosa para la estabilidad del modelo.

Esta distancia entre la ciudadanía y su elite política puede ser prometedora en tanto se comienza a requerir de nuevas instancias de representación, nuevas expresiones políticas, ideas y programas políticos de nuevo cuño, y además puede ser la expresión efectiva de maduración democrática que exige mayores grados de participación en la vida del país, lo que indudablemente comenzará a tensionar nuestra convivencia social.

Esta distancia también es peligrosa. Nuestra clase política está tan ensimismada, es autorreferente, tan vinculada entre sí por interese familiares, económicos y sociales que este creciente escenario de movilizaciones sociales puede generar las condiciones para instalar la idea de que ha llegado la hora de la represión y el endurecimiento de las leyes que impiden la movilización. Nuestra historia esta plagada de lecciones en este sentido.

¿Crisis terminal del binominalismo?

Lo que muestran las últimas movilizaciones es que la institucionalidad está siendo puesta a prueba. En la medida que éstas aumenten y se manifiesten mayores grados de quejas y que éstas sean muy diversas, lo que va a ocurrir es que las coyunturas catalizadoras se van a hacer más recurrentes y con ello más evidente el descrédito de la institucionalidad económico social y en particular la institucionalidad política.

El binominalismo ha dado estabilidad al modelo de transición política que surgió a principio de los 90’ y ha permitido la incuestionabilidad del modelo económico, generando una masa que da legitimidad social y cultural a todo lo obrado desde la dictadura hasta nuestros días. Esto es lo que está entrando en crisis, en tanto se convierte en una armadura que impide que las propias promesas que han emanado de nuestras elites políticas y económicas (que al parecer son una sola… ¿clase?) se cumplan, generando grados crecientes de insatisfacción y molestia. O como dice el economista, empresario y director de empresas Cesar Barros:

“ …desde Pinochet, pasando por Aylwin, Frei, Lagos, Bachelet, y ahora Piñera, los presidentes, y sobre todo sus ministros de Hacienda, vienen reiterando la cantinela de que ya ¡!!vamos a ser UN PAIS DESARROLLADO. …

“Parte del plan era tener un modelo de transporte urbano moderno…, que salud daría un salto cuántico con el AUGE…y, por otro lado, el cobre lleva años en niveles record… Las reservas internacionales, ídem.

“Pero el exitismo de las clases dirigentes –políticos de todos los colores, ministros, presidentes y líderes- han llevado las expectativas ciudadanas a niveles insostenibles para un país que de verdad recién se viene bajando del burro.”[8]

Se nos dice que nuestra sociedad es más democrática, sin embargo, los grados de participación en la toma de decisión respecto de los destinos de nuestro país, se reducen a que cada 4 años se vote por los candidatos que imponen los partidos. Por eso los postulantes a los escaños del parlamento pueden ofrecer lo que quieran y no cumplir, ya que el castigo que pueden dar los ciudadanos queda mediatizado porque los partidos les colocan los candidatos, que son los mismos que se reeligen casi al infinito.

El aparato público es claramente una instancia que permite que el conglomerado ganador instale a sus militantes, generando con ello una masa de funcionarios que acríticamente impulsan las políticas públicas, en tanto actúan más como militantes que como funcionarios del estado.

Instancias públicas como el Consejo Nacional de Televisión, BancoEstado, Codelco, Metro, Canal 7, etc. están cuoteados de tal forma que la sociedad queda representada en los términos del binominal, condenando la diversidad al reduccionismo del sistema político. Entonces se da el fenómeno que la sociedad, los ciudadanos, van para un lado que no es para el que va nuestra elite.

La última encuesta Adimark, dada a conocer a principios de junio, da cuenta del rechazo generalizado a la elite política. Este rechazo no es solo producto de los conatos que han enfrentado a oficialistas y oposición, sino que también es el resultado de una crisis de representatividad. Esta realidad ha llevado a dirigentes de la Concertación, como es el caso de Enrique Correa, Ignacio Walker, Andrés Zaldivar a manifestar la necesidad de instalar una política de acuerdo, porque de lo contrario se pone en cuestión el sistema binominal. Su preocupación no es la baja en la adhesión, sino la estabilidad del sistema político, no es por el lado de la democracia o el ensanchamiento de esta, sino el peligro de perder el sitial que detentan y los beneficios concomitantes al usufructo del poder. No es solo ambición personal, es el resultado de una arquitectura donde los engranajes están de tal modo dispuesto, que un descentramiento puede desfigurar el ordenamiento político y social, con insospechadas consecuencias.

El neo oligarquismo

Hoy por hoy, nuestra clase política no tiene mayores diferencias entre sí. Quizás donde es posible encontrarlas es en lo valórico. Es efectivo que ante cualquier tema aparecen matices, e incluso diferencias importantes, pero al calor de las discusiones y los acuerdos, éstas se diluyen. Esta elite cobijada inicialmente bajo los acuerdos de la transición, con la finalidad de salir de la dictadura, devino en una cofradía con intereses propios, con una lectura de la realidad singular y con mecanismos de acuerdo que significó un distanciamiento creciente de la ciudadanía.

El parlamento ha devenido en un cuerpo corporativo que se rige por su propia dinámica y protagonistas. La elite política ha establecido un nivel de sintonía entre sí, de tal envergadura, que no es posible delimitar las diferencias ideológicas, de ahí que sus lazos fundamentales están con los directorios de las grandes empresas y con los equipos editoriales de los más importantes medios de comunicación.

Esta trenza entre la elite política y los grandes empresarios o los centros de poder, genera una atmósfera de normalidad y tranquilidad por arriba, y de impotencia y rabia por abajo. Cuando nuestra elite política comete la imprudencia de descalificarse y agredirse verbalmente (como los perros que se muestran sus colmillos sin pasar a la acción), los comentaristas y analistas políticos, los descalifican diciendo ¡¡Oh que vergüenza, como se comporta nuestra clase política!! Es tan intolerable para la estabilidad de los cementerios en la que nos encontramos que cualquier diferencia es condenada. Eso porque nuestra elite no quiere, no puede permitir que se desarme esta arquitectura socio familiar en que se ha convertido el sistema político chileno, porque eso pone en peligro los grandes intereses.

¿Cuál es la diferencia entre la alianza y la concertación? Hoy es muy difícil encontrarla. Por ejemplo, el gobierno de derecha ha impulsado el post natal, eliminación del 7% de los jubilados, el cuestionamiento a los multi rut. Esto era esperable de la Concertación, sin embargo, quien las está impulsando no son ellos ¿significa que la derecha se puso progresista? indudablemente que no, lo que ocurre es que no hay diferencias sustanciales. Que Lagos haya sido más respetado y amado por los empresarios, de lo que es Piñera, solo muestra como el sistema es administrado por una elite que se ha mimetizado, emparentado y que tiene un marco ideológico compartido.

Hidroaysen devela lo anterior. Los de ayer aparecen en contra, los de hoy no saben que hacer con la papa caliente. Es coyuntural la divergencia, porque en las buenas familias al final del día se sabe que la familia está primero, que las divergencias se arreglan en casa.

Lo que no es coyuntural es la movilización social, porque ésta es expresión de un malestar creciente del mundo social, que no ha dudado en bypassear a la institucionalidad con tal de demostrar su descontento. Si bien esto también puede ser una manera de despresurizar el descontento y posteriormente volver a los canales normales de no participación, lo que si queda meridianamente evidenciado es el agotamiento de las formas tradicionales de articulación políticos sociales que hemos visto en Chile desde el inicio de la transición hasta hoy.

A modo de cierre

Estamos en un momento de incredulidad, porque las movilizaciones nos han sorprendido, pero ya llevamos varios años de movilizaciones que expresan nuevas realidades, con nuevos actores que están revindicando la política, esa política de la calle, que es multitudinaria, y no de salón como la neo oligárquica. Sin embargo, estos actores no devienen en sujeto político, es decir, en una organización con vocación de poder subversivo, popular y con proyecto histórico emancipador.

El malestar se manifiesta en ciertos tópicos, como es el caso del tema medioambiental, que opera como un verdadero catalizador de un malestar más amplio y transversal, lo que logra grandes y masivos apoyos ciudadanos, porque en principio no afecta los intereses de la clase dominante, sino que de un grupo en particular. Contrariamente lo que ocurre con la educación escolar y superior, donde lo que esta en juego es una visión ideológica de la sociedad, por lo mismo el enfoque de los medios y de la elite tendera a descalificarlos y a sembrar los calificativos de politizados, ideologizados, infiltrados.

Estos malestares están mostrando la crisis del sistema político en su capacidad de representatividad y la neo oligarquización de la elite política. Es una coyuntura donde los intereses de la elite se ven cuestionados, por ello empiezan a buscar salidas a esta crisis, sin que dicha estrategia tenga que ver con ensanchamiento de la participación social y la democracia.

En las próximas elecciones estarán los mismos actores políticos, porque ellos, la elite política, tiene una mirada de sí casi mesiánica, que les permite pensarse como protagonistas que están al servicio del pueblo, por el pueblo y para el pueblo. Pero el estadio de desarrollo democrático en que nos encontramos, permite preguntarnos por la viabilidad del sistema político imperante, y reflexionar si las variables presentes en la escena social dan para esperar un protagonismo popular, que en un futuro no tan lejano retome la senda del movimiento popular abortado por la dictadura militar, desviándonos del curso que tan bien ha administrado nuestra elite política neo oligarquizada.



[1] Podríamos aventurar que un antecedente de estos movimientos es el denominado Movimiento Pingüino de los años 2005-2006, tanto en su performance, como en la masividad, en lo generacional y ser el resultado de un malestar incubado por el neo oligarquismo de nuestra elite política.

[2] Más de diez mil jóvenes secundarios y universitarios se juntaron en rechazo a los experimentos nucleares que realizaba Francia en el Atolón de Mururoa, en los primeros años de la década del 90’. Pasado más de 20 años de aquello, muchos de esos participantes se han dedicado a desarrollar un discurso, un relato y una “política” medioambiental y ecológica que esta rindiendo sus frutos.

[3] Lo extraordinario es que muchos intelectuales chilenos, desde los inicios de la transición dieron por muerta la posibilidad de que lo multitudinario se desplegara por las grandes alamedas. Señalaban que la mediación televisiva, las tecnologías de internet, etc., serían los medios por los cuales las masas se expresarían, por ende la calle desaparecería como instrumento de acción política.

[4] La tensión provocada al interior de la coalición gobernante por el proyecto AVC, es un ejemplo de lo que hablamos. Es decir, hay una población mayoritaria que piensa progresistamente pero los de arriba imponen sus posturas, no solo porque los de abajo no tengan fuerza, sino porque existe una incapacidad para combatir ideológicamente en el plano de los valores e ideas y ganar mayorías desde vectores radicalmente distintos. Entonces se produce la contradicción de que una masa mayoritaria puede considerarse “liberal”, pero una minoría establece los marcos de lo que se entenderá como natural, pecaminoso, etc. y paralelamente se establece un manto de legalidad y legitimidad a esas posiciones conservadoras que es muy difícil destronar, excepto con posiciones progresistas, que no son otra cosa campos de posibilidad en el margen interno de lo existente.

[5] Todo malestar, en la medida que no se constituye en demanda, es decir, que no esta articulada en torno a una exigencia contrahegemónica, puede aparecer como un conflicto de envergadura y con potencia radical, sin embargo, esto es una ilusión. Para que el malestar se proyecte con potencial transformador debe encontrarse el núcleo que articule, no las quejas, sino aquello que desnude y anude las contradicciones fundamentales del orden. Entonces, lo que observamos es que los malestares operan como enlaces con otros malestares, estableciendo una cadena de equivalencias, que permite en una determinada coyuntura infligir una cierta “derrota política” al gobierno de turno, sin que se beneficien los de abajo, más bien otorgan triunfos circunstanciales a la oposición política de los de arriba.

[6] En estos días se han sumado a las movilizaciones los estudiantes secundarios, y lo interesante es que lo hacen con las mismas demandas del 2005-2006. Es decir, los cambios propuestos por el gobierno de Bachelet, a través de la derogación de la LOCE y la promulgación de la Ley General de Educación, no aportaron transformaciones relevantes. El gatopardismo de siempre.

[7] La famosa conferencia de prensa de Bielsa da cuenta de como la ciudadanía requiere de ciertos vectores por donde canalizar su descontento. Moros y cristianos se sintieron frente a un fenómeno de decencia y dignidad que habla de la ética y la verdad, factores propios de lo que cada uno de los chilenos espera de nuestras elites. Bielsa se refería a los dirigentes del fútbol, pero en la lógica equivalencial, los ciudadanos futbolizados o no, sintieron en esa puesta en escena que algo más allá del fútbol se estaba jugando o estaba ocurriendo.

[8] Barros, Cesar. Por qué estamos justamente enojados. Artículo de opinión, pág. 14, Cuerpo de Negocios de la Tercera. 5 de junio de 2011.

jueves, 9 de junio de 2011

ESPECIAL TRANSGÉNICOS Y PATENTAMIENTO DE SEMILLAS

Barack Obama no sólo vino a Chile a saludar a un gobierno clonado del de Bush, ni a tomar chicha ni a escuchar a músicos andinos en decadencia. Su misión era asegurar la privatización de la propiedad intelectual de las semillas, es decir a quitar a esta parte de la humanidad, su derecho a la reproducción de los vegetales, ganado tras casi un millón de años de observación de la naturaleza, y que hace unos seis mil años empezó a producir una revolución tecnológica dando paso a la era de las sociedades agrícolas en todo el planeta.

Chile:

Senado quiere etiquetar alimentos transgénicos pero sigue apoyando la privatización de semillas

VIDEO: actor Daniel Muñoz demanda un Chile sin Transgénicos

www.mapuexpress.net

Categórico y contundente rechazo a Convenio UPOV 91 o Ley Monsanto

7 June, 2011 / CONTUNDENTE RECHAZO MAPUCHE A CONVENIO UPOV 91 O LEY MONSANTO / 150 Autoridades y dirigentes Mapuche de diversos territorios suscribieron una declaración desde Lumaco dando a conocer su total rechazo a la reciente aprobación por parte del senado chileno y dar luz verde al Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales (UPOV 91), / Señalan: “Este convenio atenta gravemente sobre nuestros derechos y Patrimonio Ancestral, particularmente sobre nuestro Sistema Cultural de Salud, así como también nuestra Soberanía Alimentaria, que ha sido tradicionalmente la base de nuestra salud integral, holística y Territorial”. Acceder: http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=7014

Convenio Upov 91 “Ley Monsanto – Von Baer”: TRAFKINTUN MAPU y Movilizaciones Frente al Saqueo y la Usurpación / Acceder:http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=7010

Pronunciamiento de las Organizaciones de CLOC- Via Campesina Chile / Acceder:http://www.mapuexpress.net/?act=publications&id=5127

Rechazo de ciudadanía a Convenio UPOV 91 o “Ley Monsanto – Von Baer” / Acceder: http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=6963

Categórico Rechazo de Red de Salud Mapuche a Convenio UPOV 91 o llamada “Ley Monsanto” / Acceder: http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=6954

23 May, 2011 / Exigen a Parlamentarios que Ley “Monsanto” vaya a Tribunal Constitucional / Después de la indignante aprobación en el Senado del Convenio UPOV 91, que permite que las transnacionales se apropien de semillas y de plantas medicinales de los pueblos indígenas, la Red Parlamentaria Indígena y de Políticas Públicas (RLIPP) llamó a los parlamentarios a "ir al Tribunal Constitucional para que se devuelva el tratado al Congreso y celebrar las consultas pertinentes"./ Leer Más:http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=6937

Efecto Monsanto y el saqueo en Chile: Familia de la Vocera de Gobierno Ena Von Baer hará tremendo negocio con la Privatización de las semillas / Acceder:http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=6924

Transgénicos y patentes vegetales: SENADO chileno se vendió a los intereses de la Transnacional Monsanto / Acceder: http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=6895

Red Legislativa Indigena Y De Politicas Publicas Reprocha Al Congreso Nacional La Ausencia De Consulta Indigena Por Proyecto De Apropiacion De Variedades Vegetales / ACCEDER: http://www.mapuexpress.net/?act=news&id=6881

ANAMURI y su posición en contra de UPOV 91 / En contra de transgénicos y patentes vegetales / ACCEDER: http://www.mapuexpress.net/content/publications/print.php?id=5009

Perú

El Pleno del Congreso de la República del Perú, en su sesión del martes 7 aprobó el siguiente proyecto de ley:

NO A TRANSGÉNICOS

El Pleno declaró una moratoria de diez años que impidirá el ingreso al territorio nacional de Organismos Vivos Modificados (OVM) con fines de cultivo, crianza o de cualquier índole de productos transgénicos. El proyecto fue sustentado por el presidente de la Comisión Agraria, Aníbal Huerta (PAP), quien manifestó que ante el peligro que pueda significar el uso de la biotecnología se debe aprobar una moratoria para cuidar nuestra biodiversidad. En contra de la moratoria se expresaron los legisladores Raúl Castro (UN) y Juan Carlos Eguren (UN), quienes consideraron que ya consumimos productos transgénicos y que no se podía cerrar las puertas a la biotecnología.

Mientras en Chile les ponemos la alfombra roja, el país hermano, nos da un ejemplo de soberanía...

Más informaciones:

http://www2.congreso.gob.pe/Sicr/Pr...

Reglamento interno sectorial de bioseguridad para actividades agropecuarias o forestales,http://sinia.minam.gob.pe/admDocume...

http://notasdesdelenovo.wordpress.c... et http://www.elsitioavicola.com/poult...

http://moqueguano.blogspot.com/2011...

Bolivia:

En Bolivia se promueven los transgénicos bajo el argumento de la seguridad alimentaria, sin poner en la balanza los graves atentados a la salud de las personas, ya comprobados en América Latina y el mundo ¿Qué pasa en el Estado Plurinacional?

Proyectan normar el uso de los transgénicos

Con esta ley, el Gobierno busca garantizar la seguridad alimentaria

http://www.la-razon.com/version.php?ArticleId=131501&EditionId=2554

El proyecto de Ley de la Revolución Productiva, Comunitaria, Agropecuaria prevé
normar el uso de transgénicos en el país para aumentar la producción agrícola y
garantizar la soberanía alimentaria.

La referida norma, a la que tuvo acceso este medio, señala en su artículo 19, parágrafo II, numeral 5 que “se establecerán disposiciones para el control de la producción, importación y comercialización de productos genéticamente modificados (transgénicos)”.

De igual manera, el artículo 15, parágrafo I, numeral 1 indica que “se facilitará el acceso a recursos genéticos con fines productivos y de investigación para consolidar la seguridad con soberanía alimentaria, siempre y cuando su uso se enmarque en las políticas de protección y defensa de recursos genéticos naturales del país”.

El miércoles, el presidente Evo Morales presentó en Palacio de Gobierno el
referido proyecto de ley para garantizar la producción y la soberanía alimentaria frente a la crisis mundial del sector.

Los transgénicos son organismos genéticamente modificados, es decir manipulados artificialmente en laboratorios, a través de la inclusión de genes a la cadena de ADN de los organismos para cambiar sus características. En agricultura, el objetivo es hacer que los alimentos sean más nutritivos y resistentes a insecticidas. Hasta ahora no se ha demostrado cuán perjudiciales son.